P. Oeste. Gran afluencia de pacientes se registró el fin de semana en el cuarto de urgencia del Hospital Nicolás Solano de La Chorrera, quienes mostraron su descontento por la lentitud en la consulta y el cobro de la atención a los asegurados, lo cual se dio a raíz del cierre de la Policlínica Santiago Barraza por motivos de mantenimiento preventivo.
El domingo en la noche el cuarto de urgencia se encontraba abarrotado de pacientes, entre ellos una niña que se partió el labio en una caída, llegó a las 2:00 de la tarde y pasadas las 8:00 de la noche no la habían atendido.
Al respecto, el subdirector médico, Mayron Morgan, dijo que con el cierre de la policlínica del 17 al 23 de julio, se aumentó la demanda de atención, contando con sólo 10 médicos , divididos en 4 turnos.