¿Por qué se fue?, ¿Qué le habrá pasado?, son algunas de las preguntas que a diario se hacen los familiares de esta humilde mujer, a quien desesperadamente y sin descanso, buscan entre los herbazales y comunidades que rodean al sector del Puente, en el corregimiento de Barreta, área montañosa del distrito de Olá.
Sobre este caso, las autoridades han hecho ingentes esfuerzos por dar con su paradero, pero hasta la fecha ha sido imposible encontrarla.
Se conoció que unidades de la Agencia de la Policía Técnica Judicial (PTJ) de Aguadulce, detuvieron a un sujeto como uno de los supuestos implicados en la desaparición de Carmelita, ya que algunas personas lo señalaban como su secuestrador, versión que fue descartada por las autoridades.
Mientras que las investigaciones y la búsqueda continúan, la angustia y la tristeza que embarga a los hijos y nietos de esta anciana es grande, y sólo le piden a Dios "que si ella ya no está con vida, que se las devuelva muerta, para ellos darles el último adiós y cristiana sepultura". Carmelita, es una señora de tez trigueña, cabellos blancos por sus años, alta, dedicada a los quehaceres de su humilde hogar, y cultivar la tierra para alimentarse.
En una pequeña casa construida con hojas de zinc, vive con su hijo Flavio Castillo, de 56 años, dedicado al corte de herbazales y demás trabajos, con el cual puede conseguir algo de dinero para cubrir el resto de las necesidades de su casa.
Relató que la última vez que conversó con su madre fue el lunes 22 de julio, minutos antes de salir a trabajar.
Ese día le comentó a su madre que iba a estar fuera del área de El Puente por un par de días, ya que iba a trabajar en el sector de El Potrero, en el distrito de La Pintada, pero que estaría de vuelta el viernes.
"Ella me informó que el jueves 25 de julio unos médicos iban a realizar una gira médica en la comunidad de Barreta, y que ella quería ir para buscar unas medicinas para la sangre y fue cuando yo le dije que estaba bien", indicó.
Castillo nunca se imaginó lo que podría ocurrirle a su mamá. Cuando regresó el viernes se encontró con la gran sorpresa.
De acuerdo con algunas personas que vieron a Carmelita ese día, llevaba puesto un vestido de color rosado, en sus manos un bolso de color negro e iba descalza.
La anciana fue vista en horas de la mañana en el área donde se encontraban los médicos del Ministerio de Salud atendiendo a los pacientes.
Pero, la última persona que asegura haberla visto, dijo que fue a eso de las 2:00 p.m. del mismo día.
"Ella se conoce toda el área donde vivimos, así que no entiendo cómo se pudo perder", recalcó.
Además aseguró que su "madre es una señora fuerte", porque no padecía de ningún problema de salud, y que así como salía a caminar, regresaba a su hogar.
Contó que ante lo ocurrido, dio aviso al resto de sus hermanos, demás familiares, vecinos y amigos, y entre todos iniciaron la búsqueda de Carmelita.
Rubén Castillo, uno de los nietos de esta señora, expresó su tristeza porque su abuela no aparece, a pesar de que la han buscado en toda la comunidad, en los difíciles caminos y hasta en el monte.
Al ver que no aparecía, Flavio se acercó a la corregiduría del área para dar a conocer lo ocurrido e informó a los funcionarios del Ministerio Público y a miembros del Sistema Nacional de Protección Civil (SINAPROC). Ante la desaparición de esta anciana, surgió el rumor en la comunidad, que había sido secuestrada por una persona que se hace pasar por curandero.
De acuerdo con Flavio, esta persona llamada Kilofer Castillo, los fue a visitar un día y les propuso que si le entregaban B/.500 les podía dar a conocer en qué lugar se encontraba la señora.
"Fue cuando pensé que sabía donde se encontraba mi mamá, porque nos decía que fuéramos serios y coordináramos este trabajo", recalcó.
La supuesta intención que tenía este señor de cobrarle dinero a cambio de esta información, fue conocida por agentes de la PTJ de Aguadulce, quienes el martes pasado visitaron la comunidad y lo detuvieron para interrogarlo por lo ocurrido.
Sin embargo, fue puesto en libertad el miércoles en horas de la mañana y se descartó que estuviera implicado el supuesto secuestro de Carmelita.
Esta persona quien es familiar de la señora, dio a conocer a las autoridades, que también está preocupado por lo sucedido.
El día de la gira médica realizada en Barreta asistieron muchas personas residentes en diferentes comunidad.
El jueves pasado varios conductores del transporte colectivo del área prestaron sus servicios de trasladar a los pacientes hacia sus casas, por lo que puede existir la probabilidad, que por algún motivo la señora subió a uno de estos vehículos, y en estos momentos se encuentre en alguna comunidad cercana, lo que está siendo investigado por las autoridades.