Colón. La casa 6079 de la calle 6 avenida Justo Arosemena, en Colón, donde residen ocho familias, se está cayendo poco a poco, y es probable que con la entrada del invierno se venga abajo.
El inmueble está deshabitado en la planta superior, porque ya no aguantaba el peso y las viejas hojas de zinc se las llevó el viento. Ahora los cuartos de la planta baja que albergan a las familias que esperan ser reubicadas, se llenan de agua a causa de las goteras .
Dentro de la casa de "Coco", clavado en la pared, existe una especie de botiquín, atiborrado de medicamentos, ungüentos, alcohol y otros. La cama, una sola en toda la casa, llena de ropa y moscas. No hay ventanas, sólo dos puertas; una que da al vertedero y otra al mar.
Por su parte la madre de "Coco" se gana algún dinero pelando pepitas de marañón en una casa ubicada igualmente dentro del vertedero, y pasadas las seis o siete de la noche aun continúa en esa labor, mientras que el niño juega con su "caballito".
No obstante, mañana, la vida de las familias de este lugar podría ser distinta, si las autoridades se disponen a desalojarlas de este sitio y ubicarlas en otro para que estos niños puedan crecer en un ambiente sano y libre de enfermedades.