Los obreros colonenses celebraron su día con una marcha encabezada por miembros del Sindicato Unico de Trabajadores de la Construcción y Similares (SUNTRACS) y un mitin en el parque de la calle 10 Avenida Central, donde reiteraron su posición sobre el aumento del salario mínimo y la lucha por mejores condiciones laborales.
En ese sentido, Marco Andrade, secretario de organización del SUNTRACS, dijo que la situación de los trabajadores panameños empeora significativamente con el pasar del tiempo, toda vez que se ha venido implementando un modelo neoliberal, tanto aquí como en otras naciones, lo que ha mermado el número de plazas de trabajo.
Manifestó que los trabajadores se oponen a un aumento de 4% en el salario mínimo por considerarlo una "migaja", por lo que su propuesta concreta es el pago de B/. 500 con los que se pueda satisfacer las necesidades básicas.
Por su parte, la Coordinadora Popular de los Derechos Humanos de Panamá, Capítulo de Colón (COPODEHUPA), llevó a cabo una misa en la iglesia Paulino San José, a la que asistieron grupos obreros, sindicales, mientras que la diócesis de Colón y Kuna Yala convocó a otra actividad religiosa para celebrar en la Catedral el año del jubileo laboral.
Por su parte, los trabajadores de la construcción de Veraguas se mantienen a la espera de que el actual gobierno les destine el terreno para la construcción de una barriada para personas de escasos recursos, que se les prometió en la campaña electoral, indicó el sindicalista Carlos Ríos.
Según el secretario de Defensa del Sindicato Nacional de los Trabajadores de la Construcción y Afines (SINTRACONA), durante la pasada campaña política quienes gobiernan hoy el país se comprometieron a poner en marcha esta obra.
Destacó que en las condiciones en que se hacen actualmente los residenciales, los obreros no tienen oportunidad de adquirir una casa por lo costoso de las mismas, situación que los obliga a vivir en casas alquiladas o arrimados a la familia.
Ríos destacó que esto los mantiene alejados de la oportunidad de vivir de una manera digna, pues ninguna de las entidades encargadas de los proyectos habitacionales les abre las puertas para que tengan una oportunidad.
En este sentido, mencionó que los trabajadores ya cuentan con un proyecto de construcción de cerca de 60 viviendas, 17 de las cuales ya cuentan con financiamiento, no obstante esto se podrá conseguir si se cumple con lo prometido.
Según el dirigente sindical, estas casas serían distribuidas entre los obreros más necesitados, por lo cual urge que los gobernantes recuerden el compromiso y brinden su cuota en la solución del problema que confrontan estos trabajadores.
Mencionó que este es un mensaje que se envía al gobierno durante el día del trabajador, pues es necesario que recuerden que existen panameños muy necesitados que están creyendo en la promesa que una vez se hiciera y que tienen la confianza de que será cumplida.
En tanto en Chiriquí, unos 500 obreros del SUNTRACS, junto a la Confederación Nacional Unitaria de Sindicatos Independientes (CONUSI) marcharon a lo largo de las principales calles de David, manifestándose en contra de la utilización de los B/. 1,300 millones del Fondo Fiduciario para pagar la deuda externa.
El subsecretario del SUNTRACS, Carlos Saldaña reiteró que los trabajadores de diversos gremios están en desacuerdo con el uso de los fondos del Estado y exigen el aumento del salario mínimo a B/. 500 para que se pueda cubrir la canasta básica familiar.
Los trabajadores se congregaron en el Parque Miguel de Cervantes Saavedra, gritando consignas y solicitando la renuncia del ministro de Trabajo, ya que según ellos, él con sus acciones ha dejado de manifiesto su parcialización con el sector patronal.
También piden la renuncia del director general de Trabajo en Chiriquí, Leonel Acosta y de la jueza de Trabajo, debido a los últimos fallos que han emitido en los casos de las demandas interpuestas.
Saldaña dijo que para ellos los empresarios sólo esperan producción y no brindan las condiciones adecuadas para que el trabajador produzca con efectividad y seguridad una determinada tarea.
Por su parte, el subsecretario de Defensa de la CONUSI, Juan Carlos Salas, instó a la clase trabajadora a cerrar filas y exigir el aumento del salario mínimo a B/. 500.00 al Ejecutivo y que si no cumplen salgan a las calles a protestar.
Los presentes recordaron los 114 años de la gesta histórica de Chicago, manifestando que debe ser un hecho el aumento del salario mínimo, lo que está siendo planteado en la mesa de negociaciones del gobierno central.
Salas hizo énfasis en que desde 1972, cuando se creó el Código de Trabajo, el salario mínimo en la ciudad capital era de B/. 0.50 y en el interior de B/. 0.40.
Manifestó que a pesar que en el artículo No. 172 de la misma Ley, establece que el Estado tenía que crear un organismo que analizara el salario mínimo, según el costo de la vida real, a más de 20 años, éste ha sido aumentado a B/. 0.68.
Resaltó que los gobernantes de turno han expresado que no puede haber un aumento salarial de B/. 500.00 porque a la pequeña empresa la situación le generaría pérdidas, sin embargo, en la administración de Ernesto Pérez Balladares se aumentó el 100% a los ministros de Estado, y al pueblo sólo B/. 0.08.
Agregó que en el actual gobierno se ha aumentado a B/. 500.00 el sueldo de los suplentes de legisladores y se quiere aumentar a los alcaldes y representantes, lo que es un insulto para las clases populares.
Luego de las declaraciones del subsecretario de Defensa de la CONUSI, miembros de grupos sindicales del área norte de la provincia de Coclé, hicieron uso de la palabra y manifestaron que existe entre los pobladores de esta provincia y del área de Colón descontento ante la falta de soluciones rápidas contra el desempleo.
Además criticaron la falta de creación de mercados de artesanías, donde se permita que el campesino pueda vender sus productos en lugares cercanos a sus comunidades, para que no sean explotados.