La labor de parto no conoce de compromisos, de fiestas o de días feriados, sencillamente cuando es el tiempo apropiado el organismo anuncia que ya es hora.
"A eso de las 7:00 de la noche me empezaron los dolores; mi esposo y una vecina prepararon todo, sabían que se acercaba el nacimiento de la bebé, de inmediato emprendimos el camino hacia la ciudad de David, desde la comunidad de Exquisito en el corregimiento de San Andrés, distrito de Bugaba".
Esta es la historia de Yadith Miranda, una joven madre de cuatro niñas, quien dijo que definitivamente traer un hijo al mundo es maravilloso, pero también implica sacrificios que se inician cuando el bebé nace.
Tal y como lo habían planeado salieron de su casa en un camión que maneja su esposo Ricardo, vehículo que sólo era la parte de adelante, allí veníamos los tres, mi vecina, mi esposo y yo, pero para agilizar más el viaje puesto que el camino está un poco mal, mi esposo decidió sacarle un poco de aire a las llantas.
Así salimos y finalmente llegamos a eso de las 11:00 de la noche al hospital. Tuve que esperar un tiempo hasta que me atendieran, mientras tanto los dolores estaban allí y cada vez se hacían más fuertes.
Pero por experiencia de mis anteriores partos, sabía que eso estaba a punto de culminar y así fue, Lorieth, su pequeña niña, nació a eso de las 2:37 de la madrugada del 25 de febrero, pesando unas 6 libras y cuatro onzas.
Pero aquí no terminaba todo para Yadith, después de parir y no tener complicaciones. Aún ayer domingo permanecía recluida en el hospital, esto porque tenía que recibir la vacuna Royan, ya que su esposo y ella tienen problemas con el tipaje de sangre y para evitar futuras situaciones que pongan en riesgo a la bebé, de quedar nuevamente embarazada, tiene que tener esta vacuna como prevención.
Pero lamentablemente en David escaseaba la vacuna, buscaron y buscaron pero ni en hospitales públicos ni privados la encontraron. Mediante unos contactos se enteraron que en el Hospital Dionisio Arrocha, en Barú, sí había.
Hasta allá se trasladaron sus familiares para conseguirla y aplicársela, para que por fin se despidiera así de la sala de parto del hospital y llevara a su pequeña Lorieth a casa, con el resto de sus hermanas.
Las estadísticas muestran que el promedio de partos por día en este centro médico está entre los 15 a 20 niños. Así el pasado viernes se atendieron 18 partos, de los cuales 10 fueron del sexo masculino y ocho femenino. El sábado seis masculinos y nueve femeninos, y el domingo 12 masculinos y 10 femeninos.
Estas estadísticas son hasta el mediodía de ayer domingo, sólo en el Hospital Materno Infantil de David. Se espera que de aquí al miércoles la cifra supere los 100 partos.