Migración no es algo nuevo
- En el distrito de Renacimiento, cerca de mil 200 productores inician la cosecha del café, pero la preocupación de todos los años es la misma, pues con la llegada de esta temporada, la mano de obra indígena empieza a emigrar hacia Costa Rica.
- En el 2010, 7 mil indígenas trabajaron en los cafetales ticos.
Cinco mil panameños indígenas pasan todos los días a territorio costarricense para laborar en las actividades de la cosecha del café desde el mes de septiembre, hasta diciembre cuando finaliza la actividad, asegura el Ministerio de Salud en Chiriquí.
Sin embargo, debido a los apoyos e incentivos que da el Gobierno para que los niños vayan a las escuelas, los indígenas que están pasando al lado tico son una población adulta.
El doctor Ramón Castillo, del departamento del programa de Cuidados Paliativos de Adultos y Pediátrico del Ministerio de Salud, dijo que dada la migración masiva de indígenas de la etnia Gnäbe Buglé, las autoridades del MINSA desarrollan un programa de salud conjunto con las autoridades de Costa Rica para evitar enfermedades infectocontagiosas como la diarrea y vómito.
“En la actualidad, se realizan operativos entre los indígenas para que cumplan con los procesos de vacunación en los menores, el registro de nacimiento de menores en casas; se hacen pruebas de malaria y el registro de mujeres embarazadas que cruzan hacia Costa Rica”, afirma el doctor Castillo.
Actualmente, las autoridades de salud de ambos países mantienen un intercambio de datos a través de programas informativos, lo que contribuye a un mejor control.
Además, esto permite detectar a los indígenas con problemas de salud como el VIH o tuberculosis, y que puedan recibir los tratamientos adecuados, al igual que orientarles para que no continúe la propagación de la enfermedad.
El problema radica, asegura el funcionario del Ministerio de Salud, en que ellos viven en comunidades numerosas, y con facilidad pueden trasmitir la enfermedad.
Según informes de ambos países, se han podido detectar en los últimos años, unos 300 casos de indígenas con problemas de tuberculosis.
En el caso del VIH, se abrió un laboratorio en Renacimiento, para que se puedan hacer este tipo de exámenes en indígenas que se sospecha que puedan padecer esta enfermedad. La estrategia de intervención por las autoridades de salud se inició a principios de octubre, y se extenderá hasta mediados del mes de diciembre.