Además del distrito de Panamá, comunidades como El Real de Santa María en Darién y Remedios de Chiriquí, se visten de fiesta para celebrar otro año más de fundación.
El Real de Santa María en Darién, una de las comunidades más antiguas de esta provincia y que ha dejado huellas en la historia panameña, celebra hoy su fiesta religiosa.
La región fue fundada en el año 1600 como Puerto de Santa Cruz de Cana y a raíz del descubrimiento de sus minas de oro, a fines del siglo XVI, dio inicio su explotación.
La producción aurífera fue tan próspera en el siglo XVII que los asaltos de piratas y corsarios se hicieron frecuentes, obligando a las autoridades coloniales a reforzar militarmente la zona, lo que de una u otra forma era vencido por los bandoleros.
El historiador darienita Teodoro Méndez (q.e.p.d.) en su trabajo "Darién, imágenes y proyecciones" señala que con motivo de la explotación aurífera el poblado de Santa Cruz de Cana fue objeto de asaltos y ataques como los realizados por Francisco Lolonnais en 1650, Caxón y La Sonda en 1679, Sharp y Wafer en 1688.
A pesar de estos atentados, la prosperidad de la actividad aurífera era tal, que en 1712 se contaban más de mil viviendas que fueron arrasadas por un voraz incendio provocado por la insurrección indígena que saqueó a Santa Cruz de Cana y provocó el éxodo masivo de los pueblerinos.
Las minas fueron abandonadas en 1729 y reabiertas a fines del siglo XIX por la Darien Gold Mining Co., empresa que las explotó hasta 1912 cuando cerró operaciones en la zona, logrando oro por valor de 2.5 millones de libras esterlinas.
El Real es la cabecera de Pinogana, su población aproximada es de 2 mil habitantes, funcionan unas 10 dependencias estatales; sin embargo, el servicio de agua, telefonía y electricidad es deficiente.
REMEDIOS CELEBRA 411 AÑOS
Igualmente el distrito de Remedios, en Chiriquí, celebra hoy 411 años de su fundación, luego de que el 15 de agosto de 1589 el Capitán Martín Gutiérrez le diera el nombre de Nuestra Señora de los Remedios o Pueblo Nuevo, por órdenes del gobernador de Veraguas, don Pedro Roque de Riquelme.
Cuentan los historiadores Osorio, Castillero y Carles que un incendio asoló a la población en 1620 por lo que fue trasladado al lugar que hoy ocupa, muy cerca de las riberas del río San Félix.
Luego de que se delimitara la comarca Ngöbe Buglé, el territorio remediano quedó distribuido de otra manera, ya que los corregimientos de Cerro Iglesia y Hato Chamí, ahora pertenecen a esa región indígena.
La educadora Berly de Marín manifestó que antaño las personas sabían ejecutar el violín con gran gusto y luego se incursionó con el acordeón y entre los músicos de aquella época, mencionó a Gentil Guillén, de quien no se puede decir que se ha heredado alguna pieza musical, porque las melodías que componía, se perdieron ya que nadie se interesó por preservar las mismas.
Dijo que en conjunto con la profesora Edith Guillén, nació ese interés por rescatar lo que se estaba perdiendo; es por ello que en 1978, se iniciaron los grupos de bailes ejecutados con tamboritos, aprendidos por la señora Guillén a través de su madre.
"En Remedios había tambores muy bonitos, pero yo calculo que en 1930, estas bonitas costumbres tuvieron como una especie de adormecimiento, es por ello que muchas tradiciones, canciones y bailes se fueron perdiendo" dijo Marín.
Agregó que las investigaciones se recopilaron a través de las narraciones de las personas mayores de la comunidad, quienes cuentan que algunos jóvenes como Moisés y Juan Antonio Sandoya, Moyo Quijano, Rafael y Lolo Marín, además de Rubén Gutiérrez, llegaban al parque principal con un tambor, y al momento de ser escuchados llegaban las jóvenes que se ponían a cantar y a bailar.
Marín aseguró que al principio hubo escepticismo por parte de los jóvenes para aprender y ejecutar los bailes regionales, pero ahora existe un gran interés; tanto, que hay grupos de bailes de adultos, niños y jóvenes y el portal de su casa es el mudo escenario de incontables prácticas de bailes.