LOS trabajos por más sacrificados que sean, valen la pena; sobre todo si con el esfuerzo que se hace, la recompensa es la educación de los hijos. Por esta dedicación, éstas llegan a ser personas de bien y hasta grandes atletas, como los pequeños de Nicolás Ortiz.
Oriundo del Espavé de Natá, Ortiz recorre 14 kilómetros en bicicleta desde su casa, para llegar a su puesto de trabajo y así poder llevar el sustento a su hogar. Lo hace desde muy temprano, entre 4: 30 y 5: 00 a.m., a fin de ganarle la carrera al sol y sacar al mar su bote del Puerto de Aguadulce, en busca de las famosas "Conchas Negras".
Desde hace 11 años el señor Nicolás Ortiz se dedica a buscar conchas tres días a la semana por los lados de Río Grande, a una hora de Aguadulce. Cuando empezó, usaba un bote prestado y posteriormente por la venta de las conchas logró comprar el suyo de segunda a 100 dólares.
En el área del Puerto de Aguadulce, salen a buscar las conchas unas 20 personas, las cuales ya son conocedoras de los lugares en donde éstas se encuentran.
Otros lugares en donde también se pueden recolectar las conchas negras son Murillo y El Salado en Aguadulce, mientras que en los manglares de Antón, también se pueden hallar.
Para cada una de las salidas y llegada tiene que gastar unos cinco dólares de combustible, lo cual es recuperado con la venta de las conchas a restaurantes, personas que se encargan de hacer ceviche y particulares que encuentra algunas veces en la calle que quieren comprar este exquisito marisco.
Retorna al puerto, tras la faena en el agua, a eso de las 12:00 m.d. para salir a su venta, sino es que la misma no se realiza en atracadero, en donde en tiempos de cuaresma es esperado por los compradores.
La docena de conchas negras las vende a 25 centésimos, mientras que hay otros que las venden a 40 centésimos la docena.
"Sí se le saca algo de ganancia, no mucho, pero se le saca", dijo el señor Nicolás, quien ha mantenido a seis hijos.
Dos de los hijos de Ortiz, son ciclistas de la provincia de Coclé, ellos son Alfredo Ortiz y Ángel Ortiz, de las categorías infantil y pre juvenil.
Las veces que sale a buscar las conchas se gana unos 10 dólares por la venta de las mismas, las cuales busca regularmente sólo cuando baja la marea, en donde también se dedica a pescar con cuerda.
Con el transcurrir del tiempo, las conchas negras no salen muy grandes como antes. Esto se debe, según Ortiz, a la gran cantidad de personas que salen en su búsqueda proveniente de Monagrillo y El Salado.
Por lo general los que se dedican a esta actividad son hombres. Son pocas la mujeres o niños vistos en estos menesteres. Salen con marea alta, pero cogen las conchas cuando baja.
PEDRO RODRÍGUEZ: "Todas las calles están malas y deben repararlas en este verano, ya no sabemos qué hacer". Esto por aquí da tristeza y todos esperamos una respuesta pronto.
RODRIGO MARÍN: "Es verdad, las empresas no quieren cumplir lo acordado y nosotros pagamos. Las autoridades deben hacer algo lo antes posible porque estas calles están en muy mal estado.
ANDRÉS ALONSO: "Es necesario que reparen las calles del lugar, porque los taxis no quieren viajar". No es posible que esta situación se esté dando. Necesitamos que las autoridades tomen las acciones necesarias para solucionar esto."
Coclé, provincia rica en conchas negras
Nicolás Ortiz es un hombre que con su esfuerzo ha podido sacar a sus hijos adelante con este producto marino.