De lunes a viernes, el señor José Luis Vásquez, de 45 años de edad, utiliza la terminal de transporte de Colón, pasadas las 4:00 p.m., al igual que cientos de colonenses que usan este lugar para poder llegar a sus residencias.
Vásquez, un administrador de redes, observa cómo la actual estructura que alberga las diferentes rutas de buses conviven en un área, que presenta marcado deterioro.
Esto va desde los techos, en ocasiones el desborde de las aguas negras, servicios sanitarios en pésimo estado y mucho hacinamiento.
La estrechez que se combina con pequeños comerciantes que ofrecen sus productos.
Isolda Gutiérrez, moradora de la comunidad de Villa del Caribe, también considera que en el área no existe una permanente presencia policial, que cuide a los usuarios, solo de manera esporádica.
Gutiérrez se queja de que a diario, personas suben a los buses, vendiendo sus chucherías, y otros, con síntomas evidentes de drogadicción, se hacen pasar por siervos de Dios, pidiendo dinero para comedores y asilos.
Para Bernardino Cortéz, quien trabaja como “palanque” en la ruta Colón-Costa Arriba, es necesario que se construya una nueva terminal, para que todos, transportistas y usuarios se vean beneficiados.
Y ahora con los trabajos de renovación, los tranques vehiculares son permanentes, se crean congestionamientos que hace que tarden hasta 40 minutos para llegar a la terminal.
A esta terminal convergen rutas como Pilón, Buena Vista, Salamanca, Portobelo, Costa Arriba, Costa Abajo, Panamá-Colón, entre otras líneas de buses.
El 25 de octubre, transportistas de Colón, durante el Consejo de Gabinete en Río Indio, pidieron al mandatario Juan Carlos Varela la construcción de una moderna terminal.