Coclé. Incomunicados y aislados se encuentran los residentes de la comunidad de Cerro Zuela, en Las Guabas en Penonomé, luego que las lluvias provocaran el desborde de los ríos Chico y Grande que rodean el área, ahora sólo se puede llegar en tractor o cayuco. "La Presidenta nos engañó", expresaron los lugareños.
Ángel María Bethancourt, presidente de la junta local de Cerro Zuela, dijo que el año pasado la mandataria Mireya Moscoso, realizó una visita a esta comunidad en compañía de algunos de sus ministros, entre ellos Víctor Juliao, en ese entonces ministro de Obras Públicas, y se comprometieron a reparar esta vía que no supera los cinco kilómetros de tramo.
"Nos engañaron; no hay respuestas y seguimos confrontando serios problemas con la carretera, sobre todo con las inundaciones y la Presidenta no hace nada, mientras se expone la vida del campesino y de niños que se suponen son su prioridad " aseguró uno de los residentes de esta comunidad que caminaba en medio del agua cargando su bicicleta.
Este medio realizó una visita a esta comunidad, pues se inauguraría un proyecto de manejo de bosques, sin embargo fueron pocos los que llegaron, porque la carretera que normalmente utilizan los moradores en verano ahora es un inmenso río rodeado de lagartos que ponen en peligro a los que obligatoriamente deben pasar.
Las inundaciones en la comunidad Cerro Zuela se presentan todos los años en la época lluviosa, a causa del desbordamiento de dos ríos, que los obliga a utilizar canoas, cayucos e incluso tractores para trasladarse, aunque los más osados deciden nadar o caminar en medio del agua exponiéndose a ser atacados por los lagartos.
Para llegar a este sector es necesario utilizar una lancha, cayuco o tractor; sin embargo algunos estudiantes que no tienen acceso a estos medios de transporte o pierden el día de clases o se arriesgan a nadar exponiendo sus vidas.
A pesar de que al titular del MOP y el director regional de Coclé se les invitó a la comunidad para que vieran el problema, no asistieron, lo que provocó enojo entre los lugareños, quienes no descartan una manifestación.