- 28 comunidades de esta región indígena fueron afectadas por las inundaciones y los deslizamientos de tierra.
Sinaproc continúa hoy operativo de abastecimiento de artículos básicos
- Sinaproc continuará hoy con los operativos de abastecimiento de artículos de primera necesidad para seguir evaluando, pues, según los funcionarios, a medida que avanzan van saliendo nuevos casos. El puente aéreo es entre el aeropuerto de Rambala, en Chiriquí Grande, provincia de Bocas del Toro, y las comunidades de Mananti, Ño Tolente Uno y Dos, Bisira y Kankintu, entre otros lugares afectados por la crecida de los ríos Cricamola y Mananti, en la comarca Ngäbe-Buglé. El hecho se registró el fin de semana pasado, en el que resultaron afectadas aproximadamente 2,235 personas, entre adultos, niños e infantes, según comunicó el Sinaproc. El puente aéreo con dos helicópteros es apoyado con cinco lanchas que van por la orilla repartiendo la ayuda a personas que viven dispersas en los poblados más afectados. Los habitantes de estos lugares realizan agricultura de subsistencia y fue precisamente en las tierras bajas la inundación.
Las inundaciones y los deslizamientos en la comarca Ngäbe-Buglé dejaron como saldo dos niños de 11 y 13 años de edad muertos, quienes perdieron la vida el fin de semana pasado, cuando su casa fue arrasada por un derrumbe registrado en la comunidad de Agua Buena, corregimiento de Calante, en el distrito de Kankintú.
José Donderis, director general del Sistema Nacional de Protección Civil (Sinaproc), quien encabezó el operativo, o puente aéreo, acuático y terrestre como se le denominó, dijo que a pesar de tener conocimiento de la información, ayer se comprobó de manera oficial, pues el lugar está sumamente distante e internado en la cordillera entre Chiriquí y Bocas del Toro.

Agregó que otros dos menores de edad heridos fueron evacuados del lugar de la tragedia, además, otros cuatro de la comunidad de Caño Sucio, en el corregimiento de Quebrada Tula, también fueron llevados hasta el aeropuerto de Rambala y luego al hospital de ese mismo lugar.
Los menores presentaban una infección en el cuero cabelludo que les provocó hinchazón en todo el rostro, mientras que los demás tenían cuadros de deshidratación, diarrea y vómito presuntamente por tomar agua contaminada.

A los 1,873 afectados, residentes en 362 casas de unas 28 comunidades, se les llevó agua, comida, frazadas, alimento para niños y otras ayudas enviadas por el Despacho de la Primera Dama de la República, Lorena Castillo de Varela, y se coordinó la visita de equipos médicos para los próximos días, dijo Donderis.
La señora Patricia Selles dijo que es cierto que Sinaproc les ha llevado ayuda, pero necesitan más porque los cultivos fueron dañados por la inundación y hay muchos niños, por lo tanto, también están pidiendo la presencia de médicos y enfermeras que vayan con medicinas.
Hizo un llamado al presidente de la República, Juan Carlos Varela, para que ayude a esta comunidad porque el río está cada vez más cerca y tienen mucho temor de que un día se lleve al pueblo completo.
Eugenio Palacios, por su parte, dijo que no tienen acueductos para poder consumir buena agua y eso los va a enfermar, por lo que a nombre de los 600 habitantes de Dayra, solicita al Gobierno que les envíen ingenieros para construir acueductos y lograr evitar una epidemia en el área.