Un conflicto laboral se ha generado en la Refinería Panamá, ante el posible despido de más de 200 trabajadores y las denuncias contra Gordon Smith, gerente general de la empresa, a quien se le acusa de aplicar medidas violentas contra los empleados.
Vicente Pinillo, secretario general de la Unión de Trabajadores del Petróleo de la Refinería Panamá, detalló que actualmente laboran 300 personas en la empresa, sin embargo, según él, Smith ha declarado que la compañía puede funcionar normalmente con 117, lo que representaría el despido de cerca de dos centenares de empleados.
El sindicalista afirmó que bajo la administración de Smith, quien ocupa el cargo de gerente desde hace cuatro meses, Carlos Guerra, jefe de laboratorios de la empresa, envió un memorándum en el cual explicaba la eliminación de turnos para algunos empleados.
De acuerdo a la nota, el horario de 12 p.m. a 8:00 a.m. se eliminaría y en efecto los empleados que terminaran sus labores a la medianoche deberían desactivar las luces del departamento y entregar la llave correspondiente a los miembros de la seguridad. El memorándum resaltaba que no se permitiría la entrada a los trabajadores que debían cubrir las horas siguientes.
Pinillo pidió a los trabajadores no acatar esta orden y mantener las luces encendidas al considerar que el laboratorio es un departamento indispensable para determinar la calidad del producto.
Entre otras irregularidades cometidas, Pinillo subrayó que Smith ha eliminado personal de seguridad, irrespetando las leyes estatales, como el contrato número 35, el cual deja constancia de que la Refinería Panamá debe contratar la mayor cantidad de trabajadores panameños y mantener los empleos.