El agua potable en el distrito de Arraiján, se consume con un mal sabor causante del aumento de casos de diarrea. Aunado a esto la escasez del preciado líquido ha sido motivo de quejas de los habitantes, que demandan un servicio de mejor calidad.
Mario Solano, portavoz de los afectados, comentó que el agua tienen un sabor amargo, sabe a tierra y esto le afectó su salud.
Explicó que se contagió de diarrea, que le duró dos semanas y no le quedó más remedio que atenderse con el médico.
Informó que en las áreas revertidas, en las barriadas 13 de Febrero, Omar Torrijos y la Barriada 2000 del corregimiento de Burunga, entre otras, las personas se les abastece con carros cisterna.
"Como es posible que a estas personas se les obligue a deshacerse del agua almacenada para evitar una epidemia de dengue, cuando carecen del servicio las 24 horas del día", agregó.
Según la fuente, a pesar de todos estos problemas con el agua, el recibo de facturación les llega al día.