Transcurridas tres horas, miembros de la iglesia Mama Tatda de la comarca Ngäbe Buglé, mantienen el paso cerrado a la altura de Norteño, Gualaquita y Mali, en la carretera que comunica a Bocas del Toro con el resto del país.
Cientos de usuarios son afectados entre ellos, estudiantes, educadores, comerciantes y turistas.
Los manifestantes dicen que la medida es en apoyo a sus coterráneos que exigen la cancelación del proyecto hidroeléctrico de Barro Blanco.
Agregaron que la hora de despejar la vía depende de la orden que reciban de los dirigentes apostados en las afueras del proyecto.