El traslado de los motores para la generación de electricidad por medio de combustible fósil continuó la mañana de este domingo bajo la mirada del grupo de chorreranos que se opone a la instalación de los mismos.
De cerca estaban el grupo de antimotines que custodió el paso de los megamotores, por las calles de La Chorrera.
El miércoles, miembros de la Coordinadora Ciudadana de La Chorrera, acompañados por el Diputado Roberto Ayala y el Presidente del Consejo Municipal, Eliécer Montenegro, cerraron la calle de entrada y salida de esta ciudad, entre la autopista y el mercado de Abastos, colocando los automóviles en atravesados en medio de la vía para evitar el paso de los motores.
Pasadas las 10:00 de la mañana, el dirigente de la Coordinadora, Raúl Ossa, solicitó al Gobernador Javier Herrera, que deseaban la presencia de un funcionario para establecer una mesa de diálogo. A las 11:00 de la mañana llegó al sitio, Roberto Meana, director general de la Autoridad de los Servicios Públicos (Asep), quien pidió a los manifestantes reunirse con ellos y un equipo, pero condicionó la reunión a que sería necesario que abrieran la importante vía, no obstante Ossa, respondió que abrirían la calle pero los motores no podían pasar.
A las 11:05 minutos fue ordenado el desalojo por la fuerza a cargo del subdirector de la Policía Nacional, comisionado David Ramos, quien llamó a un contingente de antimotines de más de cien hombres con pertrechos antidisturbios, procediendo a detener a los manifestantes que se oponían a la apertura de la vía, entre ellos la profesora Carmen de Arango, de la escuela República de Costa Rica, dirigentes del Suntracs y miembros de la Coordinadora.
Además de la educadora, fueron detenidas 8 personas más que cuatro horas más tarde fueron liberados. Posteriormente las autoridades llamaron a los involucrados en el tema a una mesa del diálogo.
Los manifestantes se oponen a la instalación de nuevos motores en la planta termoeléctrica de la región debido a la contaminación ambiental que causan las máquinas que funcionan con combustibles fósiles.
La empresa asegura que cumple con las medidas de mitigación necesarias.