Chiriquí. Considerando la gran cantidad de panameños indígenas que han emigrado hacia Costa Rica para trabajar en la cosecha del café, el ministro de Salud, Fernando Gracia, sostuvo que las dependencias de ambos países están haciendo todos los esfuerzos para dar prevención y promoción de la salud en cuanto a enfermedades como el dengue y la malaria.
Gracia señaló que un equipo panameño estuvo en Costa Rica fumigando el área y además, entregaron medicamentos contra la malaria, enfermedad que había sido difícil de controlar, por el libre paso en la frontera.
"Hemos hecho todo esto para prevenir y detectar rápidamente, si hay algún diagnóstico de dengue, tuberculosis y malaria, y darle tratamiento inmediato; sin importar si el afectado es tico o panameño", declaró Gracia.
Agregó que en este sector se están detectando de 60 a 70 de estos casos por mes y actualmente, han disminuido entre 40 y 50. "Lo más importante es que no ha muerto ningún paciente porque una vez que se detectan los síntomas, se da tratamiento y se salva la vida, pero todavía no se ha controlado el problema totalmente", indicó Gracia.
Mencionó algunos costos adicionales en medicamentos, ya que uno de los problemas que presentan es la resistencia del mosquito que transmite la malaria a los insecticidas, por lo que se han tenido que comprar marcas diferentes a las usuales a un costo de aproximadamente B/.50,000.
Desde el mes de octubre gran cantidad de familias indígenas emigraron hacia el hermano país de Costa Rica, con el objetivo de trabajar en la cosecha del café. Los emigrantes han manifestado que van hacia este sector, porque tienen una buena plaza de trabajo y además se les trata bien y trabajan en buenas condiciones, incluso mejores que las de Panamá.