Una marcada disminución en los índices del brote epidémico de diarrea en la provincia de Herrera mantiene optimista a las autoridades de Salud, ya que las cifras bajaron la última semana de 227 casos a 86 que se atendieron en los últimos días, lo que indica que todo apunta hacia un control de este problema de salud que afectó a la población de esta región.
El doctor Jorge Arrue Karicas, director regional de Salud en la provincia, explicó que esta disminución se atribuye a una serie de medidas que se han ido tomando para contrarrestar la situación, tratando que las personas apliquen las recomendaciones preventivas para evitar que se sigan registrando más casos y agregó que espera que el brote desaparezca en los próximos días.
Dijo que ya se determinó que el cuadro de diarreas es causado por un virus altamente transmisible a través de las mismas heces y señaló que partiendo de esta realidad se le ha pedido a la población que mantengan las viviendas limpias, recojan y tapen la basura y se refuerce la higiene personal como medios para controlar los posibles casos.
Dijo que las moscas son vectores transmisores de la enfermedad y las personas deben tratar de controlarlas evitando también que los animales tengan algún tipo de contacto con la basura porque eso agrava la situación de la epidemia manifestando que éstas son unas de las posibles causas de que el brote se haya presentando con tanta fuerza en la provincia de Herrera.
A pesar de estas hipótesis las autoridades de salud estudian otras posibilidades y ya han logrado confirmar que el consumo del agua no tiene nada que ver con el brote porque pruebas especializadas del vital líquido establecieron que el agua que llega a la población es de muy buena calidad y agregó que se han incrementado las exigencias de salubridad en los puestos de ventas ambulantes.
Arrue sostuvo que se están uniendo esfuerzo con todas las entidades de la región para controlar el brote y que actualmente están atendiendo todos los casos que llegan a los centros hospitalarios por medio de una hidratación permanente y los medicamentos adecuados y solo se hospitalizan los pacientes que presentan una deshidratación severa. Los índices de diarreas se han mantenido más altos en los niños de edades pre escolar y escolar y se ha tratado de controlar los síntomas de una forma efectiva sobre todo la fiebre que se presenta con frecuencia en estos casos por lo que pidió a la población que no se automedique.