Colón. Este fin de semana, los pandilleros estrecharon sus manos con la Policía en Colón para buscar la paz, en un convivio donde se otorgaron regalos e intercambiaron ideas, en un esfuerzo conjunto a la Iglesia de Dios.
Con esta actividad, la Policía de Colón lleva adelante el programa de acercamiento con los jóvenes que se encuentran en las calles, luego que la dirección nacional de la institución participara en reuniones con jefes centroamericanos para unir a la juventud y dar un alto a la violencia.
La iniciativa persigue que los jóvenes vean que la Policía no es un ente represor, y que sólo a través de un entendimiento se puede lograr un país productivo donde cesen los homicidios, los robos y el mal camino.
Pier Blandón, del Movimiento de Rescate a la Juventud Colonense, indicó que sólo con la palabra de Dios el cambio puede llegar a los jóvenes que buscan el mal camino a falta de un empleo.
Blandón, quien cambió su vida de pandillero hace varios años, en un movimiento que hoy se mantiene, solicitó a las altas autoridades que pongan atención a los colonenses que quieren ser diferentes, pero necesitan una oportunidad.
Algunos miembros de pandillas que no podían verse y mucho menos dirigirse la palabra, ese día se agarraron de manos y juntos oraron por el cambio de sus vidas.
En los eventos de acercamiento participan los oficiales de la Policía Nacional, el subcomisionado Juan Herrera, además de jóvenes cristianos que tienen el objetivo de buscar de Dios para que cambien las cosas en Colón.