Un grupo de 43 ex trabajadores de finca Balsa, ubicada en Barú, provincia de Chiriquí, fueron desalojados ayer de las antiguas instalaciones de la empacadora de esta finca que pertenecía a la empresa Bananeros Nacionales de Panamá, la cual se declaró en quiebra en el 2006.
Los trabajadores se mantenían en las instalaciones cuando llegó la corregidora, Yisel González, con 15 unidades policiales para cumplir el desalojo. Cien de los ex trabajadores aceptaron un bono de desalojo, el cual variaba según los años de servicio.