La formación de grupos de desocupados ha aumentado desde la aparición del Movimiento de Desempleados Colonenses (MODESCO), en 1992.
Después del 1 de septiembre de 1999 se organizaron varias agrupaciones, entre estas el Movimiento de Desempleados de Cristóbal (MODECRIS); Emancipación Colonense; Unión de Trabajadores Desempleados de Colón (UTRADECO) y Rescate de la Juventud Colonense, entre otros.
Para el sacerdote Alan McLellan, cura párroco de la Iglesia Medalla Milagrosa, el alto porcentaje de desempleo y los proyectos que se hacen en otras partes del país, hacen peligrar la provincia de Colón con un aumento de la población desocupada que no encuentra alternativas en su propia tierra.
McLellan sostuvo que en Colón hay muchos lotes vacíos que aunque tienen propietarios deben ser utilizados para el establecimiento de comercios y residencias, como se ha hecho en otros países como el caso del Viejo San Juan, en Puerto Rico.
Según el sacerdote, los problemas sociales que se viven no pueden ser aplaudidos.
Nadie puede estar feliz por esa situación, porque no sólo Colón escapa a esto, principalmente la violencia que golpea a todos los panameños, añadió.
"Agregar más años de prisión como propone la Presidenta, no va a solucionar nada; debemos reconstruir nuestra sociedad porque la paz se puede lograr uniendo las familias", expresó.
Dijo que si existieran más familias respetuosas y unidades, se tendría una mejor ciudad y un mejor país.
En este problema todos tenemos una responsabilidad, no sólo la Policía Nacional, indicó el sacerdote al opinar sobre el tema.
A juicio del sacerdote, la brecha entre ricos y pobres en Colón radica en la economía neoliberal que mantiene a los pobres al margen y donde el hombre es convertido en una máquina de hacer dinero que ignora las necesidades de las mayorías.
Dijo que se deben tener programas de educación verdaderos que respondan a las necesidades urgentes de la juventud para mantener la calma, respeto y la esperanza de días mejores.
"La familia, la educación, la comunidad y los medios de comunicación son herramientas indispensables en el rescate de la juventud, porque con éstas se puede encaminarla por mejores caminos donde pueda sentirse indispensable en el desarrollo de su país", manifestó.
Los barrios Norte y Sur de Colón, que están dentro de las 16 calles de la ciudad, muestran la cara bonita y también la fea de la ciudad.
Mientras en algunos lugares se caen por la más mínima llovizna balcones y escaleras, por otros predios empieza a levantarse nuevas edificaciones con más de diez plantas, quitándole su posición al conocido "15 pisos" de ser el único y más alto edificio. Hertzel Levy, presidente de la Asociación de Usuarios de la Zona Libre de Colón, se refirió a las promesas hechas por la administración de esa área de comercio que reforzaría la seguridad para minimizar los hurtos.
Pero para este comerciante, pese al millón que pagan anualmente a la Zona Libre, no han visto los cambios en luminarias y otros implementos que se prometieron. Los delincuentes siguen entrando al área y utilizan las vías marítimas para cometer sus fechorías.
Levy también opinó que hay que buscar un mecanismo que brinde mayor seguridad a los compradores que viajan constantemente a Panamá y son asaltados en el Corredor Norte o Sur.
Señaló que la seguridad debe darse en todas partes, porque de esa manera podemos sentirnos mas seguros de caminar por las calles.
Recordó que ya son varias personas que han muerto o son atacadas después de salir del aeropuerto. Digna Donado, empresaria y ex presidenta de la Asociación de Usuarios, dijo que no es posible que a la Policía Nacional se le recorte el presupuesto hasta dejarla sin el combustible suficiente para realizar sus recorridos.
"Los policías necesitan la gasolina para sus patrullajes o sino quién sabe en qué quedamos", sostuvo.
Expresó que muchas son las denuncias que han recibido de los turistas que viajan a la Zona Libre a comprar y que aparentemente después de bajar en el Aeropuerto de Tocumen son perseguidos atracados y algunos asesinados porque alguien avisa y ya saben cuánto llevan.
Las denuncias de los empresarios se han dado en las reuniones con los miembros de la AU y de la comunidad.
Carlos Grenald, de los transportistas, manifestó que están unidos con la Policía Nacional para hacerle frente a los secuestros o cualquier ilícito, porque no pueden vivir en la incertidumbre.
Actualmente la Policía Nacional en Colón realiza programas con jóvenes que participan en pandillas y estudiantes de las escuelas. La provincia de Colón, con una población de 204 mil 208 habitantes es una tierra de contraste, tanto en el plano social como geográfico que lucha por un mejor futuro.