Las fuertes lluvias que se registraron en Penonomé y que ocasionaron la crecida del río Zaratí no permitieron que el Idaan continuara con los trabajos en la toma de agua, que está llena de arena y otros sedimentos, lo que provocó la suspensión del servicio de agua afectando a unas 80 mil personas.
Ayer en horas de la mañana, el Idaan informó que la crecida del río Zaratí llevó sedimento, arena y piedras a la toma de agua, por lo que se suspendió desde tempranas horas el servicio de agua potable para limpiar las fosas y que en unas 8 horas se podía restablecer el servicio, sin embargo, el río subió de nivel por la crecida, y no permitió que se realizaran los trabajos.
Los penonomeños están desesperados y tratan de recoger agua cuando pasan los carros cisterna.
Douglas Barrera, director del Idaan en Coclé, dijo que esperan que baje el nivel del río.