P. Oeste. La empresa recolectora de basura CREDESOL en el distrito de Capira, evalúa la posibilidad de declararse en quiebra, momentos en que sus empleados se quejaron porque la compañía se ha atrasado en el pago de los salarios, así como el incumplimiento del decimotercer mes, horas extras y compromisos con mueblerías y entidades crediticias.
Los empleados aseguran que CREDESOL en Capira ha despedido a muchos trabajadores.
Manuel Camacho, quien hasta hace poco laboraba como conductor de la empresa, manifestó que los pagos se reciben hasta ocho días después de la quincena, sumado a que hacen descuentos pero no los pagan a los acreedores.
Destacó que luego de dos meses que la Caja de Seguro Social (CSS) secuestrara la empresa CREDESOL y asignara al señor Olmedo Guillén como administrador, no fue hasta este lunes cuando lo conoció, momentos en que fue a entregarle la carta de despido por supuestamente haber faltado tres días, causal que negó rotundamente.
Por su parte, el alcalde de Capira, Pedro Saturno, reveló que los despidos contradicen las cláusulas del contrato con CREDESOL, en cuanto a que todo el personal que se mueva debe ser consultado con el municipio y reemplazado por otra persona de la institución, ya que se trata de extrabajadores municipales, quienes fueron absorbidos por la compañía recolectora.
Otro de los afectados, Antonio Ramírez, quien laboró por 21 años en el Municipio de Capira, dijo que en la comuna nunca le faltó su decimotercer mes, su salario ni ficha del Seguro, de la que se beneficiaba también su familia, sin embargo, ahora se siente humillado por el trato que brinda CREDESOL. Por su parte, el gerente administrativo de la empresa, Olmedo Guillén, aseguró los atrasos en pagos y demás situaciones, se debía a que CREDESOL había sido secuestrada por la CSS.