HERRERA, Chitré. Después de los días de desenfreno del carnaval, la Iglesia Católica se prepara para la Cuaresma; uno de los tiempos litúrgicos más importantes del pueblo cristiano.
Con la imposición de la ceniza, miles de creyentes se acercan en busca del perdón para sus pecados y redención para el alma.
Las iglesias de la región de Azuero no escapan de esta realidad y casi con la misma fuerza que el pueblo se vuelca a las fiestas del dios momo llegan ahora a los templos con el arrepentimiento a flor de piel y el convencimiento de que con la ceniza que purifica, podrán regresar tranquilos a sus faenas diarias.
Pero, la imposición de la ceniza es apenas un signo dentro del rito de la Iglesia Católica, que no tiene ningún significado si no se realiza con el propósito de iniciar el camino hacia la auténtica conversión a través de un recorrido que inicia el miércoles -después del martes de carnaval- y se extiende hasta el esperado Domingo de Resurrección.
En el año 384 d.c. los ninivitas le dieron a la ceniza un significado de conversión que marcaba el cambio de la mala vida a una mejor; mientras que la tradición de la iglesia recuerda que los judíos se cubrían de cenizas como una señal para que el pueblo supiera que estaban en actitud de sacrificio.
La Iglesia Católica comenzó a imponer la ceniza al inicio de la Cuaresma desde el siglo XI estableciendo así este tiempo de conversión y penitencia, por lo que cada año, la ceniza de la quema de las palmas del Domingo de Ramos es la que tradicionalmente se guarda para este importante signo.
El sacerdote Francisco Iturbe, párroco de la parroquia Ntra. Sra. del Rosario, dijo que muchas personas llegan cada Miércoles de Cenizas en busca de esta señal en la frente, como si se tratara de una medicina, indicando que lo que la iglesia propone no es una tradición vacía, sino la vivencia de un verdadero tiempo de reflexión.
Explicó que se trata de un proceso de fe donde la oración, el ayuno y la penitencia son fundamentales para ir haciendo el recorrido por estos cuarenta días previos a la celebración de la Pasión, Muerte y Resurrección de Jesucristo.
El padre hizo un llamado a las personas a no dejar este gesto sólo en las costumbres y tradiciones de los pueblos, manifestando que hace falta vivir el Miércoles de Cenizas como el inicio de un espacio que Dios le ofrece a cada uno para mirar la vida desde otro punto de vista.
La imposición de la ceniza recuerda a todos los cristianos la debilidad humana. Las iglesias del interior reciben a miles de creyentes que por tradición o verdadera vivencia cristiana vienen a buscar la ceniza de la redención.
Antiguamente, unos cuarenta días antes de la cuaresma los cristianos realizan una convivencia para comerse toda la carne que les quedaba.
Cristianos en busca de la ceniza de la redención
Las iglesias reciben a miles de creyentes que por tradición o vivencia, van en busca del perdón.