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Cristo me salvó

Para muchos el vicio de las drogas parece un juego, pero cuando se está dentro de ese mundo es difícil salir sin la ayuda de Dios.


COCLÉ, Río Grande. Salir del pantano no ha sido fácil, pero con Dios todo es posible. "El me sacó y me ayudó a vivir una nueva vida llena de amor, de fe y de oportunidades", es el testimonio de José Gilberto Rodríguez, quien cayó desde muy joven en el bajo mundo de las drogas, pero Dios lo salvó.
Rodríguez señaló que comenzó a tener contacto con este vicio desde los 13 años, pues al principio solo pensaba que era un juego y que esto lo distraía; sin embargo, fue cayendo y por más de 15 años se olvidó hasta de lo importante que era la vida y que existía Dios.
Muy orgulloso y sin ningún temor se atrevió a comentar a Panamá América que estar en el mundo de las drogas "es un infierno, pero cuando Dios te hace el llamado, allí es la oportunidad para cambiar".
Dentro de su corazón sintió el llamado que le decía: "José, Dios te ama, sal de ese mundo del pantano". Ahora el señor José está regenerado.
Hace algunos años pensó que como él pudo salir de este bajo mundo, otras personas con ayuda lo pueden hacer y es por ello que con mucho esfuerzo y dificultades fundó hace un año el Templo Camino al Cielo, ubicado en Río Grande, Coclé, donde ofrece ayuda y rehabilitación a los jóvenes con problemas de adicción y rebeldía.


Rodríguez indicó que caer en las drogas es fácil y más si se vive en un ambiente en donde los valores se olvidan.
Alegó que cuando se es sólo un niño se quiere experimentar cosas nuevas y muchas veces nos dejamos influenciar por otras personas que no andan por muy buen camino, tal como fue su caso.
Indicó que la droga se apodera de uno, pero aunque hizo cosas malas que ya no valen la pena decir, Dios lo salvó y no mirará hacia atrás.


El señor José manifestó que logró salir del pantano donde se encontraba, gracias al llamado de Dios, que sintió en lo profundo de su corazón y que le decía que buscara ayuda en un centro de rehabilitación.
Aseveró que no se negó a oír la voz de quien le regaló la vida, y desde entonces es un hombre nuevo y servidor de Dios.
Fueron más de 14 años en el oscuro abismo, pero ahora su misión es ayudar a los demás.
Actualmente, Rodríguez es consejero de personas adictas a la droga y presidente del Templo Camino al Cielo, un centro de rehabilitación para drogadictos.
El señor José aprovechó para decirle a los jóvenes que la droga mata y cuando uno se deja involucrar en ese mundo, se cae a un pantano del que es difícil salir.
Manifestó que es mejor disfrutar la vida en familia y evitar las tentaciones que no conducen a nada bueno.

 


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230826
Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
101 años Panamá América