Las consecuencias que le sobrevendrán al niño John Arismendi están anunciadas, luego de que varios médicos en un centro hospitalario le detectara tardíamente una meningitis.
Sus familiares aseguran que de sobrevivir a esta enfermedad, el infante puede quedar discapacitado toda su vida.
Y es que en reiteradas ocasiones, la familia Arismendi acudió al Hospital Nicolás Solano en La Chorrera para que recibiera la debida atención al mal que le aquejaba; sin embargo, para sorpresa de sus padres, los galenos dictaminaron que se trataba de un caso de bronconeumonía.
Trascendió que el caso fue confirmado por el departamento de Epidemiología de la regional de Salud de Panamá Oeste.
Inicialmente los padres del niño acudieron a un curandero, dado que el niño presentaba síntomas del conocido "mal de ojo", pero con el pasar del tiempo y por su avanzado estado, optaron por que los médicos lo atendiera nuevamente.
No obstante, la enfermedad iba avanzando en tanto que los médicos sólo atinaban a ordenar hospitalizaciones por cortos períodos de tiempo, sin determinar que se trataba de una meningitis.
Para Basilia Morales, abuela del infante de nueve meses, su familia está pensando en presentar una demanda en contra del Hospital Nicolás Solano y el Hospital del Niño, puesto que aseguran que se trata de negligencia médica.
Según Morales, luego de haber sido internado en el Hospital del Niño desde el pasado domingo, el estado de salud de su nieto continúa delicado y sólo esperan la gracia de Dios por medio de las súplicas por el milagro.
"John está en las manos de Dios, pues de seguir viviendo no será un niño normal y de morir, será un duro golpe para su madre Kenia Arismendi, pues se trata de su único hijo", agregó Morales.
Las acusaciones que giran en contra de los galenos son serias, puesto que de morir el niño tendrían que rendir informes ante el hecho de que a pesar que John, no comía, registraba altas temperaturas y difícilmente se movía, los médicos preferían enviarlo a casa.
Los galenos en el hospital de La Chorrera, nunca se preocuparon por practicarle los exámenes médicos necesarios, con lo cual pudieron haber detectado la meningitis.
En casa, el niño sudaba copiosamente, se halaba los cabellos y se golpeaba la cabeza. La abuela precisó que el niño estuvo ocho días en el Hospital Nicolás Solano, en donde se le diagnosticó bronconeumonía, para luego darle de alta a pesar de que éste aún presentaba signos de debilidad, es llevado luego al Hospital del Niño, en donde es internado por tres días y darle salida al cabo de este tiempo; a pesar de que el niño no podía moverse e inclusive se negaba a comer.
Detalló que durante su permanencia en el Hospital del Niño, John estuvo sufriendo de fuertes convulsiones, aún cuando estaba sedado y de que se le estaba administrando los medicamentos apropiados.
El sábado 27 de mayo los padres del niño lo trasladaron a una clínica en el distrito de Arraiján, en donde la doctora que lo atendió, ordenó nuevamente la hospitalización del infante en el Hospital del Niño, debido al cuadro severo de deshidratación que presentaba; sin embargo, en este centro hospitalario no lo recibieron, por lo que sus padres optaron por regresar a casa.
El domingo, debido al estado de gravedad del infante, los padres decidieron llevarlo nuevamente al Hospital Nicolás Solano, en donde se le diagnostica la meningitis y el niño presenta algunas convulsiones.
"Me han dado tantas versiones sobre la causa de esta meningitis", indica la señora Morales, "desde que las moscas pueden transmitir la enfermedad, hasta la suciedad que se respira y observa en el nosocomio de La Chorrera".