El derrumbe de un puente, cuantiosas pérdidas en la agricultura y más de 3,800 personas incomunicadas en 14 comunidades son hasta ahora los daños causados por la crecida del río Corita en el distrito de Cañazas, provincia de Veraguas.
José Manuel Pérez, residente en la comunidad de Corita, señaló que las crecidas y las fuertes corrientes derribaron el puente que comunica a más de 14 poblaciones de ese sector.
Advirtió que mucha gente, sobre todo niños, exponen sus vidas al intentar cruzar este caudaloso río para ir a las escuelas, a la vez que informó de la destrucción de cuatro casas en la comunidad de El Poste de Cañazas.
Por su parte, Angel Camaño, residente en la comunidad de San Marcelo de Cañazas, precisó que existe una gran cantidad de personas en el área afectada que han perdido toda la producción agrícola, ganados, cerdos, gallinas y otros animales domésticos.
Camaño aseguró que el pasado sábado escucharon fuertes sonidos y al salir se percataron de la crecida del río que arrasaba enormes árboles, por lo que decidieron alertar a las familias.
Agregó que las aguas llegaron a puntos altos como nunca antes, sobrepasando el puente que comunica a Corita y otras 14 comunidades que han quedado totalmente aisladas.
En tanto, Raymundo Sclopis, miembro de la comunidad, explicó que el puente derrumbado fue construido con una partida del Fondo de Emergencia Social (FES), que llenó su cometido porque realmente era una necesidad de los moradores del sector, pero ahora ya no lo tienen, por lo que solicitan a las autoridades que presten toda la ayuda necesaria.
Por otra parte, la alcaldía de Soná y el Sistema Nacional de Protección Civil (SINAPROC) han recomendado la reubicación de muchas de las viviendas que se encuentran en las márgenes del río San Pablo, sin embargo, no se obtiene el apoyo de los ocupantes, informó Alejandro López, director provincial de la institución.
Según el funcionario se ha recomendado el traslado de varias residencias ubicadas en la barriada El Lago y otros sectores similares, dado que se encuentran en un sector muy propenso a ser afectado por este tipo de imprevistos.
No obstante dio a conocer que los dueños de estas viviendas no han aceptado la propuesta que se les ha presentado para que se trasladen a vivir a otros sitios más seguros para ser habitados, y que están alejados de este problema.
Por el momento, se ha tomado una medida de esta naturaleza con dos familias que durante las últimas inundaciones lo perdieron todo, a quienes se les apoyará para que ubiquen sus residencias en un sitio más confiable.
El jefe provincial del SINAPROC aseguró que se están haciendo las gestiones por medio de otras instituciones para que los afectados acepten ser reubicados en otros sectores, ya que esta medida se ha recomendado por su beneficio.
Expresó además que se ha pronosticado que el presente año será uno de los más lluviosos que se ha presentado en los últimos tiempos, por lo cual es necesario que la ciudadanía tome las previsiones del caso, y acepte los consejos de las entidades encargadas de la seguridad nacional.
En este sentido, añadió que ante estos pronósticos existen grandes posibilidades de nuevas inundaciones en las áreas susceptibles de la provincia, por lo que se mantienen alerta y avisando a la población para que tome las precauciones lo antes posible.
Actualmente tanto el SINAPROC como la Cruz Roja se encuentran recogiendo donaciones para ayudar a los residentes en Soná que resultaron afectados durante las inundaciones del pasado fin de semana.
Hasta el momento se está necesitando colchones, comidas secas, enseres de cocina, entre otros.