En esta provincia, los ganaderos no solo enfrentan problemas referente al precio de venta de la leche, la falta de lluvia en la región, sino también con los llamados "cuatreros".
Éstos tienen a la noche como el mayor cómplice para realizar el tan famoso delito del hurto pecuario. Sin embargo, una situación está preocupando más a estos ganaderos y es que los malhechores aparentemente están cambiando la forma de operar.
José de la Cruz Peralta es uno de esos ganaderos santeños que ha sido víctima del robo de ganado, y cuenta que precisamente hace quince días le robaron un ternero de 24 días de nacido en una finca localizada a orillas del río La Villa, mejor conocida como Las Huertas de Estero Hondo.
Según Peralta, personas cercanas a este lugar observaron un taxi color blanco marca Lada que se encontraba rondando el área.
Es por ello que los ganaderos presumen que "el modo de operar de estos delincuentes es por medio de taxis o en carros finos. Esto da la impresión de que un animal de esta magnitud no puede ser llevado en este tipo de vehículos, ya que el medio más apropiado es uno del tipo pick up.
Esta clase de delito se registra mucho en áreas rurales, donde la población es escasa y se presta para no ser descubiertos. También en este delito, muchas veces los dueños de abarroterías o minisúper son cómplices al comprar estas carnes, que ni siquiera conocen de donde provienen.
El cuatrerismo procede de la palabra cuatrero, que etimológicamente proviene de cuatro, aludiendo a los pies de la bestia y que en el lenguaje ganadero es el robo de ganado en las fincas. Esto es penado en el momento en que se compruebe si en verdad se cometió el hecho.
En el numeral 10 del artículo 184, de la ley 15 del 15 de julio de 1993, establece una pena de 30 meses a seis años de prisión para los que cometan el delito de hurto pecuario.
Muchas veces ocurre que el ganadero presenta la denuncia y, al encontrar la res, se llega a un acuerdo con el delincuente, de pagar la res y entonces puede ocurrir que la denuncia se retire, quedando entonces en libertad.
Pero cuando el delito es agravado es condenado a prisión, por ejemplo, cuando se considera que se ha alterado un ferrete, que le ha sido colocado al animal, esto es causa de pena que será de 5 a 6 años de cárcel.
Este tipo de delito necesita mucha investigación porque la mayoría de las veces los ganaderos se enteran muchos días después.
Según datos recabados en la Policía Técnica Judicial (PTJ), las denuncias sobre Hurto Pecuario en relación al año 2006, han bajado en la provincia de Los Santos, ya que en el 2006 había para el mes de mayo 36 casos, mientras que en lo que va del año 2007 solo se han reportado 19 casos, con una diferencia de 17 casos menos.
Cuatrerismo genera cuantiosas pérdidas a ganaderos santeños
Este delito es penalizado de 30 meses a seis años, según la ley 15 del 15 de julio de 1993.