Llegar a la cocina del Encuentro Nacional de Renovación Juvenil Católica en la ciudad de Chitré es trasladarse a las tradicionales "huertas" del interior.
Se observan los fogones al aire libre, los grandes calderos y el equipo de colaboradores que giran alrededor, quienes dan un pequeño vistazo del arduo trabajo que supone dar de comer a más de 10 mil jóvenes a la hora dispuesta.
En esta versión número 28 de este evento se utilizarán cerca de cuatro mil libras de arroz, para cuatro días. Además ocho reses y cuatro cerdos.
Estas son las principales donaciones que recibieron antes de iniciar el encuentro, pero que en el transcurso del mismo siempre llega algo más de ayuda.
Como parte de la acogida y la buena atención que se le brinda a los participantes, la Comunidad Santa Teresa de Jesús nombra todos los años una comisión de cocina.
Esta se encarga de cuidar los detalles para garantizar, desayuno almuerzo y cena a cada uno de los grupos que comparten durante estos días.
La hermana Herminia Vega, encargada de esta comisión, explicó que con muchos meses de anticipación se comienzan a agilizar los patrocinios para lograr reunir los alimentos que se sirven durante estos cuatro días.
Alegó que se contactan las cocineras y voluntarios además de los jóvenes de la comunidad que trabajan por turnos para atender la demanda.
Indicó que este año hay más de 40 personas permanentes trabajando en la cocina.
Según las cocineras la jornada comienza desde las 5: 30 de la mañana cuando encienden los fogones para hacer el té y el café.
Luego se cocinan las salchichas o los huevos según lo que se establece para cada día.
Relataron que una vez que lo tienen listo, los hombres que apoyan trasladan el desayuno para servirlo e inmediatamente entran en escena las pailas para el arroz y la miniestras.
Lo curioso del equipo que conforma la cocina del encuentro es la mezcla de experiencia y juventud, ya que las cocineras cuentan con muchos años en esta actividad y tal como lo relataron los jóvenes que apoyan, ellos aprenden mucho de ellas.
Señoras de Ocú, Las Minas, Pesé, Chitré y otros lugares aledaños de la provincia de Herrera se apuntan para cocinar para los jóvenes.
Para suplir la alimentación de los miles de jóvenes que participan del encuentro, se cocinan aproximadamente un promedio de cinco quintales de arroz, que se distribuyen en unas 20 pailas.
Complementan el plato preparando unas 15 pailas de carne y 15 platones de ensalada.
Los jóvenes contribuyen a sazonar los alimentos.
Cuatro mil libras de arroz para jóvenes
La comisión de la cocina trabaja con gusto y alegría porque todo lo hacen por el reino de Dios.