La reunión que sostuvieron ayer autoridades del Municipio de La Chorrera y lis dirigentes de los precaristas que invadieron terrenos en el sector de La Milagrosa, corregimiento de Playa Leona, culminó sin ningún tipo de acuerdo, indicando ambas partes que defenderán cada cual su posición hasta las últimas consecuencias.
Pese a intentar obtener una declaración por parte de la alcaldesa, Yolanda Villa de Arosemena, sobre las dos invasiones de tierras ocurridas este mes y la demanda interpuesta en su contra, ello no fue posible ante su negativa de dar declaraciones.
Por su parte Luis Carlos Jaén, representante del corregimiento de Playa Leona, indicó que las autoridades municipales han sido condescendientes con las 141 familias que invadieron tierras municipales, al no haber utilizado la fuerza para desalojarlos desde un primer momento, medida que no descartó se pueda emplear.
Los terrenos que han invadido están asignados para proyectos de desarrollo, que incluso beneficiarán a todo el corregimiento, por lo que no es posible echar marcha atrás, advirtiendo que entre el grupo existen quienes pretenden "armar una revuelta".
Aseguró que las familias que acudan al Municipio a solicitar legalmente la asignación de un terreno se les dará una respuesta positiva, aunque en un tiempo no determinado, puesto que se tendrá que buscarán terrenos municipales en todo el distrito, para intentar dar solución a la demanda de tierras existente.
Jaén insistió en que los precaristas deben abandonar el área por las buenas, aunque el Municipio esta en el derecho de ordenar el desalojo de los mismos por la fuerza. La respuesta de los precaristas fue que permanecerán en los terrenos, pese a acciones como las realizadas por la Policía Nacional, la noche del miércoles cuando se realizó un operativo de profilaxis social y fueron llevadas algunas madres que pernoctaban en el lugar con sus hijos.
Madres y padres se mantienen en el lugar las 24 horas del día con sus hijos, la mayoría de ellos menores de nueve años. Las autoridades municipales les confirmaron que los terrenos están asignados para un comedor de la Iglesia Hossana y la Universidad de la Paz.
Sobre ellos, pesa una orden de desalojo, dijo Marlene, la cual les fue mostrada por la alcaldesa Villa de Arosemena y en la cual se solicita a la Policía Nacional no maltratarlos, pero no les dio plazo para desalojar el área. La vocera de los precaristas, dijo estar al tanto de que el listado de 141 familias podría reducirse a sólo 40, de realizarse un estudio real de la situación social de las familias.
Negó que se esté pasando lista en horas de la madrugada para saber quiénes se mantienen en el lugar, aunque si existen listas de asistencia diaria. Los precaristas aún mantienen en el lugar estructuras levantadas con palos y carpas, para protegerse del sol. Sin embargo, las labores del limpieza han cesado por el momento.