Una solución lo antes posible, clamaban los damnificados de las recientes inundaciones en Divalá y distrito de Barú, a la presidenta de la República, Mireya Moscoso, durante su visita a estas regiones afectadas.
La mandataria visitó ambos sectores en donde las fuertes corrientes del Río Chico ocasionaron daños a por lo menos 1,691 viviendas, el pasado domingo; mientras se conoció que el estado de alerta en la región se descartó, ya que el caudal de las aguas bajó.
En el diálogo con los damnificados, la jefa del Ejecutivo, aseguró que el gobierno está realizando todas las gestiones para que estas familias reciban la ayuda en cuanto a comida, atención médica y estadía, hasta que el tiempo brinde las condiciones adecuadas para que puedan establecerse nuevamente en sus viviendas, siempre y cuando éstas se encuentren en buen estado.
Moscoso manifestó que ya hay personas regresando a sus hogares, gracias al apoyo brindado por las autoridades del Sistema Nacional de Protección Civil (SINAPROC), el Ministerio de Obras Públicas (MOP), el Ministerio de Salud (MINSA), el Ministerio de Vivienda (MIVI) y por parte de la Gobernación de Chiriquí.
Indicó que seguirá de cerca este problema, ya que no se puede descuidar la integridad y necesidad de los residentes, menos cuando los tiempos de lluvia seguirán durante estos meses.
Los ciudadanos que perdieron sus viviendas permanecen en albergues temporales dentro del Primer Ciclo de Divalá, donde por medio de donaciones están subsistiendo a pesar de dormir en las aulas del centro escolar, y de atravesar por el problema de la falta de agua.
Muchos alegan haberlo perdido todo, pero agradecen tener la vida, con la cual podrán seguir luchando junto a sus familias.
Al igual que Divalá, los damnificados de Barú, en el sector de Baco y La Esperanza, que ascienden a un aproximado de 300 familias, permanecen en los albergues temporales ubicados en la Cruz Roja, la Iglesia de La Esperanza y el Gimnasio de Puerto Armuelles, donde están recibiendo las ayudas respectivas de las instituciones competentes.
El gobierno facilitó a través del despacho de la primera dama en Chiriquí, colchones, comidas secas, agua, leche para los infantes, frazadas, haciendo la salvedad, que el MIVI realizará un plan de estudio para determinar si hay que reubicar a los afectados en otras áreas.