En un ambiente de incertidumbre se realizaron ayer las honras fúnebres del estudiante Oscar de León, de 15 años.
Para sus compañeros y profesores, todavía es inconcebible la noticia de su muerte, pues no se explican que estuviese bien y en cuestión de minutos perdiera la vida.
Por su parte, sus padres esperan obtener una información de parte de las autoridades, que le demuestre cuál fue la causa del deceso inesperado y repentino.
Aseguran que Oscar era un joven normal, sin padecimientos graves de salud.
Sin embargo, a pesar de realizar la prueba de necropsia, los médicos no determinaron con exactitud las razones que originaron su muerte, por lo que efectuarán estudios más minuciosos.
En tanto la fiscalía delegada encargada de las averiguaciones por parte del Ministerio Público, llamara a declarar algunos compañeros y profesores que lo atendieron antes de su muerte.
Mientras tanto se esperará los resultados de los análisis de las muestras de tejidos, para determinar clínicamente las causas.