La impotencia y el dolor eran evidentes en los rostros de los familiares, compañeros y amigos de José Anel López, funcionario del Sistema Nacional de Protección Civil (SINAPROC), que murió tras un accidente automovilístico en Arraiján.
El sepelio se realizó en la iglesia San Judas Tadeo de la comunidad de El Cocal, en el norte de Penonomé, donde residen los familiares.
El joven fue llevado por miembros del SINAPROC hasta la casa de su abuela, donde le rezaron varios rosarios en medio del llanto.
López dejó en la orfandad a dos niños, uno de dos años y el otro de 11 meses.
Carlos Paniagua, encargado del SINAPROC en la provincia, reconoció el buen trabajo que realizó López.