En medio del dolor, familiares, amigos y compañeros de trabajo de la cabo segunda de la Policía Nacional de Herrera, Katherine Cedeño, le dieron el último adiós, luego que al medio día del pasado jueves decidiera quitarse la vida mientras se encontraba dentro del cuartel policial.
Las honras fúnebres de la cabo segunda se dieron en la iglesia Casa de Oración Cristiana de Chitré, la tarde del viernes, luego de que culminaran las investigaciones y exámenes de necropsia de rigor, en la Morgue Judicial de Aguadulce.
Compañeros de trabajo de Katherine, quienes pidieron reserva de su identidad, la definieron como una persona que no tenía problemas con nadie, cariñosa con sus hijos y familiares, pero que necesitaba ayuda.
"Ella solo pedía ayuda pero lastimosamente no se le canalizó de una forma apropiada y ella terminó tomando esta decisión tan dura", indicó una fuente.
Según allegados a su entorno laboral, Katherine era una mujer sociable, que le gustaba su trabajo, a través del cual había trabajado en varias zonas policiales, pero que luego de un tiempo los turnos y el trabajo propio de su profesión la mantenían alejada de su familia, lo que cada vez era más difícil para ella.
Según la fuente, los problemas depresivos de la agente policial no eran nuevos, por lo que se mantenía en labores administrativas en la sala de guardia del cuartel de Chitré.
Fue justamente en una de las jornadas laborales que Katherine tomó la decisión de quitarse la vida, en las cuadras o dormitorios femeninos de la institución.
La cabo segunda era madre de tres niños, una de ellas de a penas seis meses de nacida, fruto de su relación con su pareja actual, quien también es miembro de la Policía Nacional.
Extraoficialmente se conoció que funcionarios de la Dirección de Responsabilidad Profesional (DRP) de la Policía Nacional llegaron a la sede policial en Chitré para iniciar investigaciones relacionadas al lamentable incidente en el que la cabo segunda Cedeño acabó con su vida.