Conforme al estudio técnico realizado por la compañía norteamericana Lucius Pitkin Inc., fue un daño físico mecánico el que provocó una afectación en la válvula que causó el derrame de crudo en la bahía de Chiriquí Grande, en la provincia de Bocas del Toro. El hecho ocurrió el pasado mes de febrero.
Este informe técnico es parte de las pruebas que presentó la defensa de la empresa Petroterminal de Panamá, S.A. (PTP), en la sede del Tercer Distrito Judicial, en la ciudad de David, durante la mañana y parte de la tarde de ayer.
La presentación de las pruebas ante la Fiscalía de Delitos Ambientales se extendió por casi seis horas, en las que el especialista norteamericano Richard Roberts prestó declaración jurada sobre el resultado de la evaluación y el examen que se efectuó a la válvula, por donde supuestamente ocurrió el derrame de petróleo.
Giovanni Olmos, abogado de PTP, manifestó que se aportó este informe al expediente que se sigue por el supuesto delito ambiental en esta región de Bocas del Toro.
"No hubo una situación previsible del hombre, las acciones que se realizaron cumplieron con la normativa y los sistemas de operación", expresó.
Olmos afirmó que se elevará una petición que se dé un sobreseimiento definitivo al caso; "se ha probado pericialmente que no hay daño ambiental irreversible", dijo.
De acuerdo con las pruebas presentadas, la válvula estaba dentro de su período de vida y recibía mantenimiento.
Daño fsico causó derrame
Las costas de Chiriqu Grande se vieron afectadas en febrero pasado por unos mil barriles de petróleo.