Lo que puede considerarse el inicio del desmantelamiento de una red internacional que se dedica al trasiego de madera desde Panamá, específicamente cocobolo que es una de las mejor cotizadas, se dio en la madrugada de ayer, cuando la Policía de Arraiján detuvo a cuatro personas in fraganti apunto de embarcar 59 tucas.
El valor de las tucas decomisadas se estima en $10,000 y se presume que la operación fue organizada por una banda que se dedica a este negocio ilícito, pero muy rentable, acotó una fuente de la Autoridad Nacional del Ambiente (Anam).
Los ribetes de este acto, que viola disposiciones panameñas, comenzaron a detectarse a las 2:30 de la madrugada del miércoles, cuando una ronda policial de la 13.ª Zona de Arraiján observó que un pesado camión se deslizaba sigilosamente por la vía que conduce al puente Centenario, en el área canalera, y una vez que se adentró en el área boscosa, lo aguardaban varios hombres con equipo para montar los árboles de cocobolo que ya habían sido talados.
Inmediatamente los policías solicitaron refuerzos a su sede, y conjuntamente con funcionarios de Anam de Panamá Oeste, se dirigieron hacia el lugar donde tenían las tucas, sorprendiendo a los hombres.
Este ilícito se produjo a muy pocos metros del río Arraijancito y al final resultaron apresados un colombiano y tres panameños, uno de los cuales se presume que trabaja para la Policía Nacional.