La cárcel de mujeres de Natá recibió la visita del Defensor del Pueblo, Liborio García, quien lleva varios días recorriendo los centros penales del interior de la República.
Una de las denuncias que recibió fue la privación de las llamadas telefónicas; si una de las internas comete actos de indisciplina, pagan todas.
Dentro de dicha cárcel, corrió el rumor que las internas eran obligadas a mantener relaciones sexuales sin su consentimiento, lo que fue desmentido por García.