Ovidio González Mojica, presidente de la Asociación de Riegos Profesionales, Plaguicidas y Similares, expresó que los demandantes tienen ya doce años de estar solicitando las indemnizaciones; hay más de 1,500 trabajadores afectados, de los cuales 49 han fallecido. Tienen más de doce años de estar solicitando las compensaciones por esterilidad y dermatitis crónica.
Mientras, Juan de Dios Cerceño, profesor de Química, dijo: “trabajé en el Departamento de Experimento para los años de la década del setenta. Se aplicaba el fumazone (dibromo cloro propano), que es un nematicida, se ponía por medio de irrigación, se le agregaba el agua por medio de tuberías y aspersores.
Después, se inyectaba a las raíces de banano de manera experimental en las plantas; como con todo agroquímico, no se debe tener contacto físico con ellos; utilizado como es debido y no en extremo, y empleando los equipos adecuados (trajes, mascarillas, guantes y botas) no son tan perjudiciales, porque a la vez se necesitan para la producción agrícola. El dithane se usó en la compañía para acabar con la conocida plaga de la sigatoka”.