Unos ocho cabezas de familia en la ciudad de Colón, están preocupados porque el taller donde realizan su trabajo pueda colapsar por trabajos de demolición que se están haciendo al lado.
Sergio Meneses González dijo que se siente afectado, ya que el señor Carlos Outen alega tener permiso para derribar unos edificios laterales y que no los perjudicaría.
Por su parte, Carlos Outen señaló que se notificó a los negocios que tenían que cerrar por 10 días para evitar daños cuando se hacía el trabajo, pero el dueño del taller no quiso cerrar.