Hasta 10 dólares han pagado los residentes de la comunidad de Alto Vallado para trasladarse al centro de salud de Tolé, en Chiriquí, con el fin de hacerse la prueba de creatinina.
Pero todos no pueden hacerlo, ya que la pobreza en la que viven no les permite trasladarse a los poblados más céntricos.
Los síntomas, según las personas, han sido evidentes, y muchos carecen de recursos económicos para trasladarse a un centro de salud, porque viven en lugares de difícil acceso.
Buenaventura Duarte, edil de este corregimiento, cuestionó las acciones de las entidades de salud, al señalar que hay personas en su comunidad con secuelas de este problema y que por sus propios medios han tenido que buscar atención médica.
"No tenemos en estos momentos quién nos apoye en la atención de los pacientes, porque todos están a la expectativa del resultado", manifestó.
Agregó que algunos representantes de corregimientos son los que están informando a la gente, porque las autoridades de salud no han iniciado ninguna campaña para llegar a estas comunidades apartadas a recoger los medicamentos envenenados.
Mencionó, por otro lado, que la situación por la que atraviesan estas familias para trasladarse a un centro de salud son críticas, ya que las condiciones de transporte no son aptas.
Detalló que en casos de emergencia, tienen que pagar viajes especiales hasta el centro de salud o al hospital general de San Félix que son los más cercanos.