Los usuarios del centro de salud de Nombre de Dios en Santa Isabel, en el área costera de la provincia de Colón, denunciaron la falta de médicos y ambulancias.
Yira Molinar, alcaldesa del distrito de Santa Isabel, manifestó que los moradores deben poner dinero de su bolsillo para pagar el combustible de las ambulancias.

Los moradores gastan de 12 a 24 dólares para trasladarse primero en lanchas y luego en buses, y cuando llegan a Santa Isabel no encuentran médico.
La alcaldesa hizo un llamado al presidente Ricardo Martinelli y al ministro de Salud, Franklin Vergara, para que resuelvan el problema, porque la población está completamente abandonada por el sector salud.

Señaló que las 3 mil 500 personas de la comunidad se atiende con un solo médico que está solo hasta las 4:00 p.m., y ya los afectados manifestaron que cerrarán la carretera en Sabanitas si no se resuelve este problema.
Indicó que hace más de ocho meses se realizó un cierre de vías en Nombre de Dios, y el director de Salud en Colón se comprometió a resolver esta situación, pero nada ha sucedido.
Miembros del Comité Pro Mejoras de Santa Isabel también se han quejado de estos problemas.
Por su parte, Aurelio Pineda, jefe regional del Ministerio de Salud (MINSA) en Colón, informó que la presencia de la entidad permanece en las costas de Colón, porque se reforzó el recurso humano con técnicos, enfermeros, médicos, incluso el despacho superior logró que en estas zonas haya más médicos internos.
El centro de salud de Nombre de Dios cuenta con dos enfermeras de planta, en turnos de 7:00 a.m. a 3:00 p.m.; tres técnicos de enfermería, además de un grupo de médicos que realiza turnos pagados con una partida especial del MINSA los fines de semana y tiene una ambulancia para movilizar pacientes.
Pineda anunció que en estos días se hicieron tres nuevos nombramientos de galenos, entre ellos, dos médicos generales en el área de la costa.
Puntualizó que en los subcentros de Miramar, Palenque, Puerto Lindo y La Guayra tienen ayudantes de salud, que están allí para atender a los miembros de la comunidad.