Un llamado al director del Tránsito en Chiriquí, Mario Barría para que envíe a algunas de sus unidades a tomar clases de buenos modales hizo una feligrés que caminaba hacia la comunidad de Alanje, para pagar una manda ofrecida al Santo Cristo.
La recomendación, surgió luego que un miembro del Tránsito ubicado en la vía que conduce de Querévalo a Alanje, específicamente en la entrada a esta última población, de manera grosera le ordenó que llevara su cartera donde una agente de la Policía Nacional (PN) que estaba unos pasos más adelante, para que la revisara.
Lo curioso del caso, indicó la denunciante, es que delante de ella iban unos jóvenes con mochilas y maletas más grandes, sin embargo, ninguno fue sometido al registro a pesar que en el lugar también permanecían dos uniformados más.
Por si fuera poco expresó, al momento de la inspección la agente únicamente se dignó a alumbrar por encima con un foco de mano, cuando una bolsa plástica que contenía unas sandalias cubría todo el interior de la cartera.
"Si van a hacer algo que lo hagan bien, pero si yo hubiese llevado un arma bien la pude haber pasado como quizás lo hicieron varios verdaderos malandros, porque de otra forma hay que ser adivino para saber lo que va dentro", pronunció.
La ciudadana de apellido Mendoza, dijo estar consciente que la medida se aplica para salvaguardar la vida de los miles de creyentes que durante el Jueves Santo realizan el peregrinaje hacia Alanje, pero recalcó que esas no son las maneras.