El corregidor de Pedregal, Miguel Antonio Kant, explicó ayer que el actuar de oficio en el proceso de condena y derribo de una casa abandonada puede constituir un abuso de autoridad y extralimitación de funciones que los colocaría ante la posibilidad de enfrentar demandas.
La autoridad hizo tales aclaraciones, luego que los moradores de las barriadas San José, Revolución, 16 de Diciembre y Pedregal, se pronunciaran por la permanencia de los viejos caserones, los cuales según ellos, sirven de guarida para los antisociales.
Ante tal situación, Kant señaló que ninguna persona puede violar lo que está dispuesto en la ley.
No obstante, agregó que en el corregimiento de Pedregal ha disminuido notablemente la delincuencia, gracias a los operativos montados que desarticularon una de las más peligrosas bandas.
Reiteró que en el área hay varias infraestructuras viejas que son utilizadas por orates y malhechores como refugio.