La hidroeléctrica Estí estará fuera de operaciones hasta mayo de 2012, a consecuencia de 23 derrumbes que se registraron en el túnel principal que conduce las aguas del embalse Barrigón a la casa de máquinas de esta generadora, ubicada en el distrito de Gualaca, en la provincia de Chiriquí.
Esta situación de emergencia genera pérdidas para la empresa AES Panamá por 120 millones de dólares por no generar los 120 MW, además se tendrá que invertir $70 millones para la reparación del túnel.
El túnel, que tiene 9.2 metros de diámetro y 4.7 kilómetros de largo, tiene 23 derrumbes y 10 de estos son de consideración.
La disminución de la potencia de esta hidroeléctrica en un 10% inició en agosto del año pasado cuando había problemas con la planta, y para octubre del 2010 se trajo equipo especializado que ubicó los derrumbes y las afectaciones.
Desde entonces se sacó de operaciones la hidroeléctrica e inició el vaciado del túnel que involucró sacar 180 mil metros cúbicos de agua, y no fue hasta la última semana del mes de abril de este año que se logró sacar toda el agua y adoptar medidas de seguridad en el embalse de Barrigón.
Humberto González, director de Asuntos Corporativos de AES Panamá, manifestó que los trabajos que se tienen que efectuar son de magnitud y se están evaluando las opciones de cuatro empresas internacionales, y para finales de mayo se tomará la decisión de cuál de ellas hará los trabajos.
“En este proceso hay que reconstruir las áreas dañadas y se estudia la posibilidad de reemplazar, incluso, algunos tramos del túnel debido a la magnitud de los daños, y en otras zonas en donde los daños son menores, habrá que reforzar y reconstruir”, afirmó.
Agregó que la complejidad en los daños del túnel se debe al diseño del mismo, que es en forma de una W, lo que ha ocasionado la apertura de dos ventanas, una que estaba sellada con cemento con un diámetro de espesor de 20 metros y que tuvo que ser dinamizada poco a poco, y la segunda mantenía una puerta de hierro a presión que pudo ser abierta.
Una vez se logró esta etapa, los daños son visibles y se pudo remover escombros y tierras entre la toma de aspiración del túnel y la chimenea de equilibrio que cubre unos 2.7 kilómetros.
Estí tiene dos unidades con una capacidad total de 120 megavatios y esta planta hidroeléctrica utiliza las descargas de las plantas hidroeléctricas existentes de La Estrella, Los Valles y Fortuna, más las aguas de los ríos Caldera y Chiriquí; además de los flujos naturales de Barrigón.
La hidroeléctrica inició operaciones en noviembre de 2003 y costó $300 millones, ya que fue un proyecto de llave en mano.