Provincias

Desafiando la muerte

Entre lágrimas, cientos de docentes se despiden de sus familiares, a inicios del año escolar.


Ejercer la profesión que se ha estudiado por años, es una de las más grandes dichas que puede tener un profesional, sin embargo, en ocasiones, requiere de esfuerzo y sacrificios.
A inicio del año son muchas las personas que deben dejar su familia para dirigirse a regiones recónditas de nuestro país, con el fin de ayudar a los más necesitados. Este es el caso de los maestros, médicos y enfermeras, que incluso arriesgan su vida en el cumplimiento del deber.
Tal como sucedió en días pasados en la provincia de Bocas del Toro, cuando dos funcionarios del Ministerio de Salud, murieron en alta mar en el cumplimiento de sus funciones, pues se encontraban realizando una gira médica.
La geografía ubica en un punto privilegiado y peligroso a la región comarcal de Bocas del Toro, donde muchas personas exponen sus vidas, ayudando a otros.
Esteban Ponce, educador en la comarca Ngöbe Buglé, indicó que el sacrificio es grande cuando se les asigna trabajar en áreas de difícil acceso.
Señaló que es por eso que muchos jóvenes desisten de ejercer la profesión, cuando son nombrados como docentes en áreas que muchas personas, incluso desconocen de su existencia.
Agregó que cuando se tiene familia y a uno le gusta la carrera que estudió, es necesario por muy doloroso que sea dejarlo todo, para educar a niños y adultos que desean ser alguien en la vida.
Manifestó que lleva varios años de trabajar como educador en diversas comunidades de la comarca, y para acudir a impartir las clases debe trasladarse en bote, ya que es el único medio de transporte que se puede utilizar.
Agregó que el temor más grande que ha sentido en su vida, es viajar cuando el tiempo no es el mejor, porque ha sentido que la muerte lo acaricia cuando el bote que utilizan es propenso a voltearse.
Ponce dijo que nunca olvidará el día en que decidió viajar, desde Río Caña hasta Changuinola, pues necesitaba comprar algunos materiales para las clases.
Señaló que al salir del muelle el día estaba soleado, pero cuando llevaban unos minutos navegando empezó a llover y en cuestión de segundos sopló una brisa que cada vez se hacía más fuerte y que ocasionó que una gran ola llenara la lancha de agua.
"En ese momento pensé que no iba a salir con vida, pero gracias a Dios el conductor ya había pasado por situaciones similares y evitó que la lancha se hundiera".
Agregó que entre todos sacaron el agua del bote y lograron salir de la tempestad con vida, pero el gran susto que pasaron no se lo desea a nadie.
El presiente de la Asociación de Empleados Públicos de la Comarca, Eugenio Juárez, indicó que las autoridades deberían prestar más atención a los funcionarios que acuden a estas áreas peligrosas de la provincia a ofrecer su ayuda.
Con respecto a los dos funcionarios del Ministerio de Salud que murieron prestando sus servicios, dijo que esta es la segunda vez que sucede una situación similar, es por eso que las autoridades deben tomar cartas en el asunto e invertir en transportes que brinden seguridad al personal que arriesga su vida para llevar a ayuda a los necesitados.
Para que un educador u otro funcionario pueda llegar hasta el área comarcal, debe abordar un bus en la terminal Urracá en Changuinola, rumbo a Chiriquí Grande.
Luego debe tomar una lancha que lo lleve hasta las comunidades de Kusapin, Río Chiriquí, Río Caña, entre otras, a las que sólo se llega navegando a través de las aguas del Caribe.


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248421
Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
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