Luego de dos días de investigación, las autoridades del Ministerio de Salud de Bocas del Toro descartaron la posibilidad que en la región se hayan registrado casos de sarampión.
Una nota firmada por un educador del área comarcal Ño Driri, informaba sobre el fallecimiento de cinco niños producto de diarreas severas y deshidratación, y según el informante, la tragedia era consecuencia del sarampión.
José Stonestreet, director médico dijo que conocida la información, en compañía de la directora médica comarcal, Caridad Herrera y del epidemiólogo, Guillermo Campos, se dirigieron a las comunidades de Piedra Roja, Cineti y Mayo, ubicadas en las cordilleras entre Chiriquí y Bocas del Toro y que están a unos 40 minutos de vuelo desde Chiriquí Grande.
El jueves en horas de la tarde se llegó a los lugares e inmediatamente se inició la atención a vecinos de los niños supuestamente afectados, resultando que no se trata de sarampión.
El galeno admitió que la diarrea, parasitosis, desnutrición y otras enfermedades que provocan deshidratación y muerte son frecuentes en el área debido a que muchos padres por costumbres religiosas evitan que sus hijos sean atendidos por los médicos.