La enfermedad crítica que enfrenta Javier Herrera, de 37 años, no ha sido obstáculo para que pierda la fe de lograr una ayuda para continuar adelante y encontrar la salud que desea.
Javier lucha contra la adversidad, porque su piel cada día se ve invadida por una rara enfermedad denominada psoriasis reumática, que avanza a medida que pasa el tiempo.
Este joven no soporta estar de pie, porque los dolores son muy fuertes y las llagas que tiene no le permiten estar expuesto al sol.
"No sé qué decirles, porque tengo entendido que hay equipos de láser y otros tratamientos que pueden hacer más llevadera mi vida", dijo Javier.
El tratamiento que recibe solo es para controlarlo y, a veces, los huesos no le dejan caminar, porque siente que se les congelan.
El joven utiliza una crema combinada de corticoides, la cual está agotada en el hospital y la necesita con urgencia, porque es lo único que lo ayuda a disminuir este problema.
Aunque los doctores creen que es una enfermedad hereditaria, en su familia no existe nadie más con este problema, algo que lo mantiene muy preocupado.
"Hace unos cuatro años fue que me salió unas ronchas, como si fueran brasa y luego se me fue regando hasta terminar con lo que hoy es", dijo el joven.
Una de las personas que lo apoya es su tía Bernarda Moreno, quien manifestó que ya no sabe ni qué hacer, porque, aunque le brindan ayuda, quisiera ver cómo hace para encontrar la cura.
Bernarda señaló que esa enfermedad no es contagiosa, porque a veces lo ven y le temen, y muchos doctores han señalado que esa enfermedad se presenta más en otros países.
La psoriasis es un trastorno benigno crónico y frecuente de la piel, usualmente hereditario y en ocasiones asociado a alteraciones de las articulaciones y las uñas, muy raramente afecta la mucosa oral, sobre todo, a la lengua, según algunos autores.
Pese a que ha sido posible una explicación unificadora, clínicamente no se trata de una enfermedad homogénea, ya que existen diversos estados; crónico y estable o agudo e inestable, siendo este último capaz de provocar una eritrodermia, la cual puede producir la muerte del paciente.
Generalmente, se caracteriza por placas de color rojo simétricas, bien delimitadas, que presentan una descamación gruesa y plateada; existen diversos subtipos morfológicos.
Desesperación de un joven colonense
Aunque el mal está identificado, no hay manera de curarlo de forma inmediata, lo cual preocupa más al afectado.