Siete funcionarios del Centro de Salud de Puerto Caimito en La Chorrera, que fueron destituidos de sus cargos, exigieron al Gobierno central su restitución inmediata.
Raquel Reyes, vocera de los afectados, reveló que miembros del Gobierno promovieron sus destituciones para reemplazarlos inmediatamente por otras personas de confianza, afiliadas al colectivo político gubernamental.
Según la exfuncionaria, desde que inició labores la nueva administración, se dieron persecuciones en la institución, violando los derechos en perjuicio de los humildes trabajadores que sólo cumplían con su deber.
Indicó que los destituidos tenían más de 4 años de laborar en la institución.
Reyes, quien ocupaba el cargo de asistente farmacéutica, dijo que se había acercado a conversar con la nueva administradora del centro de salud, para solicitarle que reconsiderara el caso, debido a que era el único sustento con que contaba para mantener a sus tres hijos.
Por su parte, la administradora de Salud de Puerto Caimito, María de Domínguez, negó que en esa institución se hayan destituido a funcionarios, no obstante aclaró que a algunas personas se les vencieron los contratos.
Agregó que como administradora del centro de salud no tiene la autoridad de nombrar ni destituir personal, puesto que esto le compete al Departamento de Recursos Humanos de la Dirección Médica.