Unos 38 casos de hepatitis distribuidos en diferentes regiones de la provincia de Chiriquí han sido detectados durante el presente año.
Gladis Novoa, directora regional del Ministerio de Salud, señaló que las personas afectadas viven en áreas de mayor contaminación, lo que ha contribuido a que sean más propensas a enfermarse.
Explicó que de los casos que se han registrado, cerca de tres han sido ubicados dentro de una misma familia, es decir, que en ciertas residencias no se adoptaron las medidas sanitarias para evitar la situación.
Manifestó que la ingestión del agua no apta para el consumo humano es uno los factores más desfavorables.
Mencionó que es necesario reforzar las medidas preventivas de salud para evitar el contagio de la hepatitis.
La mayoría de las personas que tienen propiedades en el área sabe que está prohibido realizar algún tipo de actividad que perjudique la naturaleza.