
Claves
La población de Atalaya, en Veraguas, registra una actividad económica sin precedentes todos los años durante el primer fin de semana de Cuaresma.
La llegada de unos 250 mil devotos de Jesús Nazareno brinda la oportunidad de vender comida, agua embotellada y todo tipo de mercancías religiosas, así como alquilar cuartos y casas para estadía y lotes para montar estacionamientos, entre otras actividades.
Buenas ganancias
Para estos días de peregrinación, alrededor del parque central de Atalaya y en calles adyacentes se ubican cerca de 140 puestos de buhonería, fondas, tiendas, viveros, fruterías y otros espacios de venta donde se ofrece todo tipo de productos a los visitantes.
Yolanda Fernández, quien tiene un puesto de venta de artículos religiosos, manifiesta que el negocio es bastante bueno y que las ventas empiezan desde antes de Cuaresma.
Otro que se siente complacido es Alcides Juárez, dueño de un puesto de ventas de plantas ornamentales y exóticas, con ocho años trabajando en el lugar. Adujo que le va muy bien y le resta créditos a los comerciantes que aseguran lo contrario, pues -dijo- siempre vuelven al año siguiente.
Al negocio de la venta de comida se dedica Yolinda Sing, quien en su fonda ofrece variedad de platos a precios que ella considera módicos. Pero algunos peregrinos siempre se han mostrado descontentos con el costo de la comida. Por ejemplo, un plato de sancocho, que en Santiago cuesta $1.50, en estas fechas se ofrece en Atalaya a $3. Los vendedores de comida alegan que se les ha subido el alquiler de los espacios que usan y deben pagar por el agua y por utilizar los baños, entre otros gastos. Precisamente los propietarios de lotes y residencias en los alrededores de la iglesia también aprovechan y perciben un ingreso económico. Estos alquilan espacios por $200 y $300 diario para instalar puestos de 4 x 5 metros cuadrados. Y hay otro grupo importante de la localidad que prefiere alquilar baños y sanitarios a 50 y 25 centavos, ya que no hay instalaciones para uso público.