El pago de un impuesto por la extracción de madera de teca en Barú, provincia de Chiriquí, ha provocado diferencias entre las personas dedicadas a esta actividad y el alcalde Franklin Valdés.
Mario Gómez, administrador regional de la Autoridad Nacional del Ambiente, explicó que recibió las quejas de dos transportistas que trasladan madera de teca para la exportación, y quienes señalaron que el municipio de este distrito les está cobrando los respectivos impuestos.
Detalló que en este caso el alcalde de Barú está haciendo un cobro indebido porque el Decreto 55 lo autoriza a cobrar impuestos sobre madera cuando se trata de bosques naturales, y en estos casos cuando se trata de árboles que han sido sembrados, no debe hacerse efectivo el cobro.
Agregó que le corresponderá a los afectados elevar la denuncia a la entidad, porque de acuerdo a las leyes hay una ilegalidad en el cobro. Destaca que la madera que es producto de reforestación no debe pagar impuestos municipales, sólo paga aquella que se extrae de bosques naturales.
Por su parte, el alcalde de Barú, Franklin Valdés, indicó que ellos están cobrando esos impuestos basados en un régimen de 1986, que establece el pago por cada árbol talado, y que no especifica qué tipo de bosques.
Sin embargo, sostuvo que aquellas personas que siembren una finca de árboles maderables, no deben pagar los impuestos municipales, pero que ninguna de esas personas -que lo denuncian- tienen estos árboles registrados dentro del plan de reforestación.
"Aquella madera que se revende a tres y cuatro personas, tiene que pagar impuestos.
Lo que debe hacer ANAM es tratar de controlar eso y reforestar más que es lo que queremos", enfatizó.
Valdés señaló que dentro de unos años no habrá ni siquiera un árbol de teca para cortar, porque hay un deforestación muy grande en este distrito chiricano , ya que la gente sólo tala y no siembra.
Las autoridades locales de Barú se mantienen preocupadas porque son pocos los lugares que quedan donde existen árboles maderables.
Alegan que la tala ha ido en aumento en los últimos años en esta región, ya que el fin es la comercialización de la madera.
4, 000 pies de madera fueron decomisados por la Autoridad Nacional del Ambiente en una finca privada en el distrito de Tolé, porque carecían de los permisos correspondientes.
Las multas por talar madera sin el permiso de las autoridades ambientales, van desde B/.30 hasta B/.50 por metro cúbico.
Diferencias por cobro de impuesto en Barú
La tasa de pago establecida por el municipio es de B/.2.50 por cada árbol talado.